La Universidad de Miami dice que añade cerca de $6,000 millones al año a la economía del sur de la Florida, el equivalente a la celebración de un Super Bowl aproximadamente cada tres semanas.
Funcionarios de la universidad el lunes promocionaron un informe de impacto económico que encargaron como prueba de la capacidad de UM para impulsar el crecimiento, a pesar de los recortes recientes. El informe del Grupo Bendixen Amandi llega meses después de que UM despidiera a cientos de trabajadores de su división médica, y mientras negocia un nuevo contrato con el Condado de Miami-Dade para proporcionar médicos y cirujanos al sistema del hospital Jackson, operado por el condado.
“Es importante que la comunidad sepa que la creación de empleos continúa”, dijo la presidenta de UM, Donna Shalala. “Hemos resistido lo que esperamos que sea la peor parte de la recesión, y seguimos fomentando empleos”.
El informe utiliza datos financieros de hace un año, por lo que no capta el efecto que puede haber provenido de la reducción del personal en la operación médica de UM. Pero funcionarios de la universidad dijeron que dudaban que la repercusión en general pudiera cambiar, dada la gran cantidad de dinero que UM gasta cada día en la economía de la región, que es de $260 mil millones.
Como una de las mayores empresas privadas de Miami-Dade, la Universidad de Miami emplea a unas 13,000 personas y tuvo un presupuesto de alrededor de $2,400 millones en el año fiscal que terminó el 31 de may. La universidad gana alrededor del 75 por ciento de sus ingresos a través de su escuela de medicina, su hospital y otras operaciones de atención médica.
UM ha reducido su nómina total en alrededor de 200 a 300 trabajadores a tiempo parcial y a tiempo completo en comparación con hace un año, pero el gasto total ha subido un 4 por ciento en la escuela, de acuerdo con los documentos financieros de UM y el director de finanzas de la escuela, Joe Natoli.
Para llegar a un impacto económico anual de $6,100 millones de dólares, los expertos de la escuela supusieron un gasto adicional de $1.50 por cada $1 que la universidad gasta realmente. El efecto indirecto se basa en la compensación de los empleados que se filtra en la economía, las empresas externas que se benefician de los de UM, y los estudiantes que gastan un dinero que de otro modo quedaría fuera del estado.
Las afirmaciones sobre un impacto económico pueden ser un ejercicio contradictorio. Los economistas dicen que es difícil concretar exactamente en cuánto se beneficia una economía de una institución o un evento individuales, y señalan que las organizaciones suelen beneficiarse políticamente al afirmar que dan un apoyo exagerado a la economía local.
Sin embargo, hasta los escépticos que no están de acuerdo en el alcance del impacto económico de una universidad, tienen claro que las universidades sí impulsan una economía local. Philip Porter es un profesor de economía de la Universidad del Sur de la Florida que es famoso por ensartar las afirmaciones del Super Bowl de que puede impulsar la economía local por $ 300 millones o más. Al enviársele una copia del informe de 40 páginas de UM, respondió por correo electrónico: “Me parece razonable. Sin hurgar en cada supuesto y en cada valor, no puedo añadir nada”.




























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