Las imágenes del proyector mostraban a un niño que sonreía desde su nacimiento hasta sus días universitarios.
Y esa es la manera en que la familia de Christian Aguilar quiere que se recuerde al joven: con alegría.
Así lo pidieron su hermano, su tía y su abuelo durante una emotiva ceremonia celebrada el martes en la Iglesia Santo Domingo para dar el ultimo adiós al joven de 18 años de Doral, cuya desaparición y trágica muerte conmocionó a la comunidad.
La iglesia rebosaba con docenas de personas que acompañaron a la familia colombiana a despedir al estudiante de la Universidad de Florida, cuyo cuerpo fue encontrado el 12 de octubre tras semanas de búsqueda.
Esto demuestra lo tan querido que era mi hermano, dijo Alexander, el hermano menor de Aguilar, al hablar desde el púlpito. Todos lo que lo conocían sabían que era una persona hermosa, y estaba feliz.
Los padres de Aguilar y el resto de familia se sentaron alrededor del ataúd que estaba cubierto con una manta blanca. Algunas personas vestían camisetas con la foto del joven y las palabras Ayuda a encontrar a Chris y otros con sus uniformes de trabajo, desde donde llegaron a mostrar sus respetos.
También dos tías de Aguilar a las que inicialmente El Departamento de Estado les había negado visas para entrar a Estados Unidos, pudieron estar presentes en el entierro de su sobrino gracias a la intervención de la congresista Debbie Wasserman Schultz y los senadores Marco Rubio y Bill Nelson.
Carlos Aguilar, el abuelo de Cristian, agradeció a la comunidad el apoyo que le han brindado a su familia en el proceso de búsqueda de Christian. El conmovido hombre también compartió la historia de un momento feliz con su nieto, a quien llamó una persona muy inteligente.
Hace unos 12 años estábamos comiendo con mi señora y Christian me preguntó: ¿Papito eres una persona mayor? y yo le dije que sí. Entonces me preguntó otra vez: ¿Y cuando te tocas, te duele o qué? .
Aguilar, quien era estudiante de ingeniería biomédica, fue visto por última vez el 20 de septiembre en una tienda de Best Buy en Gainesville con Pedro Bravo, de 18 años y amigo del joven desde que estudiaban en la preparatoria Doral Academy.
Bravo fue detenido cuatro días mas tarde y declaró a la policía que tras una pelea con Aguilar dejó al joven sangrando en un estacionamiento.
Sin embargo, unos cazadores encontraron los restos de Aguilar el 12 de octubre en una zona rural del Condado de Levy, a una hora y media de Gainesville. Bravo fue acusado de asesinato en primer grado.
El padre del joven, Carlos Aguilar, no habló en el púlpito durante la misa y permaneció al lado del ataúd de su hijo, recibiendo abrazos de personas que hacían fila para entregarle flores y expresar sus condolencias. Por semanas, Claudia y Carlos Aguilar encabezaron la búsqueda de su hijo y el padre logró atraer a cientos de voluntarios para ayudar en las pesquisas.
Al terminar la misa, el abuelo Carlos y Alexander ayudaron a cargar el ataúd hasta el carro fúnebre que lo llevaría al cementerio católico Our Lady of Charity, en Doral.
La iglesia se fue vaciando detrás de ellos, mientras las imágenes del proyector continuaban presentado a un niño acompañado de sus padres al lado de un árbol de navidad, jugando fútbol, comiendo pastel en una fiesta de cumpleaños, vistiendo toga y birrete en su graduación de secundaria, y vestido de azul y naranja, los colores de su universidad. En todas las fotos, Christian mostraba una sonrisa.





























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