CLAYTON -- Algo le pasaba a Toni Fiorella cuando veía que una madre de su pueblo dejaba a sus hijos adolescentes en una lavandería a lavar ala ropa de la familia No conocía sus nombres, pero siempre fueron respetuosos. Su madre debe estar en alguna cosa, pensaba Fiorella.
“Es bueno’’, decía. “Los está haciendo personas responsables’’.
Ahora, dicen las autoridades, esos mismos muchachos han sido acusados de asesinar a una niña de 12 años del vecindario y de apretujar su cadáver en un contenedor de reciclaje cerca de su casa. Las autoridades dicen que fue atraída con la promesa de que le darían nuevas piezas para la bicicleta que ella montaba cuando desapareció.
Algunos de los 8,000 residentes de Clayton veían a los niños al igual que Fiorella, como adolescentes en problemas con la reputación de ser ladrones de bicicletas. Pero aun quienes estimaban que los jovencitos eran delincuentes no pueden imaginarlos cometiendo un crimen tan violento como este.
Las autoridades no han discutido el motivo y no han divulgado los nombres de los hermanos pues están acusados como menores. Associated Press no los divulgará por la misma razón.
El abogado de oficio Jeffrey Wintner dijo que su oficina ha asumido la defensa de los acusados, aunque a uno de los casos le ha sido asignado un abogado privado. Declinó comentar.
Los niños fueron acusados el martes de asesinato en primer grado por la muerte de Autumn Pasquale, alumna de séptimo grado bien conocida y querida que desapareció el sábado por la tarde en el pueblo a 25 millas de Filadelfia. Su cadáver fue hallado el lunes por la noche en un contenedor de reciclaje detrás de una casa vacía junto a la vivienda de los jovencitos.
Según informó en rueda de prensa el fiscal del condado Gloucester, Sean Dalton, todo apuntaba a que la víctima fue golpeada y luego estrangulada.
Según recogen medios locales, los acusados por este crimen, presuntamente, habrían atraído a la pequeña hasta su casa el pasado sábado cuando ésta iba en bicicleta a reunirse con unos amigos.
En la casa de los jóvenes se han hallado las pertenencias de la niña, incluida la bicicleta.
“La búsqueda de Autumn ha acabado, pero la investigación para averiguar qué ocurrió ha comenzado”, aseguró Dalton, mientras que el tío de la joven, Paul Spadofora, señaló en la rueda de prensa que “hay maldad en todas partes, incluso en la pequeña ciudad de Clayton”.
Desde que el sábado se denunció la desaparición de la niña, después de que ésta no volviera a casa a la hora acostumbrada, 50 agentes de policía se habían movilizado para localizarla y se ofreció una recompensa de $10,000 a quien pudiera proporcionar alguna pista sobre su paradero.
Laa madre de Autumn, Jennifer Cornwell, dijo el martes que le parecía que había sido tratada como “basura’’ luego que su cuerpo fue recuperado. El padre de la niña, Anthony Pasquale, empleado postal en Clayton, dijo estar familiarizado con la familia de los sospechosos.
“Todos nos conocemos’’, en el pueblo de 8,000 habitantes, indicó, “ya sean amigos o conocidos’’.
Los niños, que tienen otros hermanos que no han sido acusados en el caso, acudieron a una vigilia el lunes por la noche en recuerdo de Autumn. El menor de los niños aparentemente intercambió mensajes con el hermano adolescente de Autumn por Facebook el domingo.
El hermano, A.J. Pasquale, escribió en su página que la policía, perros de búsqueda y los medios de comunicación realizaban la búsqueda. “Qué bueno’’, respondió alguien cuya cuenta aparentemente pertenecía al sospechoso de 15 años.
Personas que conocen a los jovencitos dicen que el menor de los sospechosos estudia en la secundaria de Clayton y fue miembro del equipo de lucha. El mayor, dicen, asiste al Bankbridge Developmental Center in Sewell, una escuela para estudiantes con problemas sociales, de comportamiento y académicos. Según los vecinos, salía poco de la casa.






























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