Cinco días después del trágico accidente vehicular que cobró la vida de una joven estudiante, otra persona falleció y cuatro más fueron hospitalizadas el miércoles tras otro aparatoso accidente en Hialeah.
Las autoridades investigaban las circunstancias que provocaron el violento choque de un Chevrolet Cobalt amarillo que se desplazaba hacia el este por la calle 43, a la altura de la 1ra. Avenida del oeste de Hialeah, alrededor de las 2:30 p.m.
Estamos investigando un accidente que sólo involucró a un carro, dijo Eddie Rodríguez, vocero del Departamento de Policía de Hialeah.
Rodríguez explicó que las cinco personas viajaban en el Cobalt, cuyo techo y parte delantera quedaron destrozadas. No está claro contra qué se estrelló el vehículo, el cual quedó prácticamente estacionado en el jardín frontal de una vivienda.
Las autoridades no hicieron públicos los nombres de las víctimas, citando la necesidad de avisar primero a sus familiares.
Varias unidades de rescate respondieron a la emergencia. Dos de los heridos fueron evacuados en helicóptero y otros dos en ambulancia al Centro de Traumatología Ryder del Hospital Jackson Memorial.
A la escena también acudieron los jefes de los departamentos de Policía y Bomberos, Sergio Velásquez y Marcos de la Rosa, junto con el alcalde de Hialeah, Carlos Hernández, quienes un día antes realizaron una conferencia de prensa para responder a cuestionamientos sobre cómo habían respondido a otro accidente el viernes por la noche.
En el caso anterior, el detective Raúl Somarriba viajaba en un Ford Crown Victoria encubierto hacia el este por la calle 49 del este. A la altura de la 9 Court, chocó contra un Jeep Compass que, según las autoridades, había ignorado una señal de pare para entrar a la intersección.
Marco Tulio Barrios, de 23 años, conducía el Jeep. Su pasajera era Andrea Castillo, de 21, quien murió el domingo en el Ryder. Barrios y Somarriba aún se encuentran hospitalizados.
Jorge Silva, abogado de la familia de Castillo, y John Elliott Leighton, abogado de Barrios, han pedido que el caso sea investigado por otra agencia, para evitar que la policía de Hialeah pueda encubrir el caso. También han criticado que las autoridades de emergencia trataron a Somarriba de manera preferencial al transportarlo al hospital en un helicóptero mientras que los jóvenes fueron trasladados en ambulancia.
Este es el peor caso que yo he visto en años èn el que un departamento está intentando encubrir una investigación, dijo Leighton. La policía de Hialeah no debe investigar a su propio policía.
Testigos y dueños de negocios en el área han dicho que abogados de las familias de los jóvenes han pedido su colaboración en demandas contra la Ciudad de Hialeah.
Esta semana, Leighton presentó a la Ciudad de Hialeah con un aviso con su intención de demandar a la Ciudad. El miércoles, un funcionario municipal rehusó entregar una copia a El Nuevo Herald alegando que la Oficina de la Fiscalía Estatal de Miami-Dade había recomendado no hacer pública más información.
Ed Griffith, vocero de la fiscalía, dijo que la fiscalía nunca está involucrada en temas vinculados a litigios municipales.
Griffith también explicó que, como un procedimiento de rutina en los accidentes graves, la fiscalía revisará todas las evidencias del caso.
Debido a que el choque recién ocurrió, la Fiscalía no ha tenido el tiempo suficiente para revisar las evidencias de este caso, o para hacer un comentario sobre la investigación o la evidencia, dijo.
Una misa en honor a Castillo será celebrada el viernes a las 7 p.m. en Christ Journey Church, 624 Anastasia Ave., en Coral Gables.





























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