Esta semana el Tiempo Libre se multiplicará por dos. El grupo cubano de jazz nominado al Grammy ofrece el jueves una clínica a jóvenes estudiantes mientras que el sábado celebra un concierto en el que repasará su biografía sonora que empezó una tarde del 2001. Con ambos eventos se inicia la segunda temporada cultural de la Belen Jesuit Preparatory School.
La idea de la serie cultural se inició hace dos años cuando el colegio cumplió su primer medio siglo de vida, informa Néstor Rodríguez, Director de Desarrollo de la institución educativa. Pensamos que sería muy bueno impulsar una serie cultural ya que la escuela pone énfasis también en el desarrollo musical del estudiante. Y además porque es muy importante que la familia participe.
Como explica Rodríguez, el evento que esta semana empieza es parte de una serie de conciertos y espectáculos que se irán desarrollando hasta marzo del próximo año. En el anfiteatro de la escuela, por ejemplo, se realizarán los conciertos de Carlos Ponce y la Belen Jesuit Jazz Band (26 de enero) o del grupo Flamenco Puro (9 de marzo), traído especialmente desde Sevilla, España. Y al igual que en la primera, en esta nueva temporada cultural de la Belen Jesuit Preparatory School todo el dinero recaudado irá directamente al fondo de becas de la institución.
Un 25 por ciento de los jóvenes que estudian aquí no tienen recursos financieros y, por lo tanto, califican para una ayuda financiera, informa Rodríguez. El año pasado se juntó más de $1 millón. Este año esperamos superar la cifra.
Jorge Gómez, pianista y director musical de Tiempo Libre, se siente feliz de participar en el evento. Hacer este tipo de conciertos emociona. Cada vez que terminamos las clínicas uno sale con un estado de ánimo especial. Los niños preguntan cosas que yo preguntaba a esa edad, quieren saberlo todo, desean superarse, conocer los secretos de la música.
Si bien es la primera vez que se presentan en esa institución educativa, el grupo habitualmente hace este tipo de clínicas, a la vez que muestran sus canciones, que son un espejo de la mejor tradición cubana. En cada una de las clínicas hablamos de los diferentes ritmos que ha creado nuestra música, como el son, la rumba, el bolero, y vamos explicando cómo surgieron y de qué manera evolucionaron, explica.
Además de Gómez, el grupo se completa con Raúl Rodríguez (trompeta), Leandro González (congas), Tebelio Fonte (bajo), Armando Arce (percusión), Joaquín Díaz (voz solista) y Luis Beltrán Castillo (saxofón y flauta). De los cinco discos que han grabado se destacan Bach in Havana (2006) y My Secret Radio (2011). El primero, que fue nominado a un Grammy al Mejor Álbum Latino Tropical, contenía temas de Paquito DRivera y Yosvany Terry. Y, lo más original, fusionaba a Bach con ritmos afrocubanos.
Nosotros estudiamos música clásica en la Escuela Nacional de Arte (ENA), comienza a explicar Jorge. Por la mañana escuchábamos a Bach, Mozart, Beethoven, pero cuando volvíamos a nuestros barrios lo que se oía era música afrocubana. Al escuchar toda esa mezcla, decidimos contar la historia de nuestra vida. Y así salió el disco.




























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