El 2013 es el bicentenario de Verdi y Wagner y el centenario de Britten.
¡Formule su deseo, quizás se cumpla!. No puedo adelantarle más... estamos barajando títulos muy apetecibles y un plan para varias temporadas. Favorezco un enfoque que avive el interés e incluya todas las áreas. Gracias a una beca de la Knight Foundation pronto haremos María de Buenos Aires, la “operita” de Astor Piazzolla que será escenificada en espacios alternativos. Es una magnífica oportunidad que espero sea el comienzo de eventos alejados de lo convencional.
¿Qué óperas querría presentar cuanto antes?
Me gustan demasiadas! Amo Boheme o Traviata pero se impone elegir otros títulos. Adoro Richard Strauss y espero ansiosa por un Der Rosenkavalier.
Viendo el éxito de Miami como polo de atracción artística (ArtBasel) y deportiva ¿Cabe la posibilidad de un festival de ópera como hizo en Sarasota ?
Allá era una temporada reducida que sumaba óperas hasta que en la última semana se podía ver una cada noche. Quizás Miami pueda ofrecer algo parecido, tiene todas las ventajas y comodidades.
¿Hay suficientes nuevos títulos que mantegan la vigencia del género?
Por supuesto, aunque conllevan el riesgo de altos costos de producción. El caso de Moby Dick de Heggie producida entre San Francisco y Dallas. Otra vez presente la relación entre literatura-cine-ópera. La ópera anterior de Jake Heggie, Dead Man Walking era tanto más impactante en el teatro de ópera que en el cine: el condenado está frente a nosotros, la tensión e intensidad era casi insoportable, una experiencia demoledora, inolvidable.
¿Cómo finaliza una velada de ópera?
Compartiendo con los cantantes esa energía y felicidad que tienen después del deber cumplido. Nos transportan a una dimensión superior y es comprensible que tantos despierten literal adoración.
¿Cual es su mensaje para la audiencia del sur de la Florida?
¡Ajústense los cinturones que aquí vamos!•




























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