Nuestra conversación con Frank R. Villafaña llega a su fin. Después de discutir Cold War in the Congo (2009), hablamos de otro libro suyo, Expansionism: Its Effects on Cuba’s Independence (2012, Transactions Publishers). Es sobre la historia de la expansión de Estados Unidos a los territorios de Louisiana (1803), comprada a los franceses; Florida (1819), adquirida de los españoles; Alaska (1867), negociada con los rusos; y la guerra mexicano-americana (1846 – 1848) por la cual los territorios al norte de Río Grande resultaron parte de Estados Unidos. El presidente que hizo esa guerra y que estuvo a cargo de la mayor expansión en Estados Unidos fue James Knox Polk (1845–1849), un gobernante con muchas consecuencias políticas, pero prácticamente olvidado en este país.
La segunda parte detalla la desintegración del imperio español: las pérdidas de las colonias de Centro y Sudamérica, y la política fallida con respecto a Cuba, la joya de la corona. Todo esto fue un trasfondo para la curiosidad inicial que impulsó a Villafaña, y que se expone en la tercera parte del libro: averiguar por qué la imagen de los “mambises” los cubanos que pelearon por la libertad de Cuba contra España fue tan vilipendiada por los historiadores norteamericanos al reseñar la Guerra Cubano-Hispano-
Americana.
“Raramente se termina escribiendo el libro que uno empieza”, comenta el ingeniero-escritor. “Mi objetivo inicial era tratar de desmentir todas las cosas que se habían dicho en los libros de historia americanos sobre los ‘mambises’, por ejemplo, que cuando llegaron los americanos allí, ellos dejaron de pelear”.
“Me di cuenta de que el motivo de las intrigas de los generales americanos era porque ellos tenían órdenes de decir que los cubanos no estaban peleando con ellos”, explica Villafaña, “y de ahí salió el tema del ‘expansionismo’. Era obvio que el interés de muchas administraciones estadounidenses anteriores era quedarse con Cuba por motivos estratégicos”.
La realidad era que Estados Unidos tenía temor de que las potencias europeas quisieran usar a Cuba para agredirlos. Ese era el propósito de querer poseer la isla. “Esto se demostró en 1962, cuando la crisis de los cohetes. Ahí se vio que Thomas Jefferson tenía razón”, afirma Villafaña.
Pero, ¿cómo justificar la intervención americana en Cuba? “Había que descalificar a los cubanos, decir que eran vagos, que no sabían cómo formar gobierno”. Sin embargo, los libros americanos de 1898 se referían a los cubanos como valientes, que no le tenían miedo a nada, “que sin zapatos peleaban hasta que les quedaba la última bala y cuando se les acababa, peleaban con un machete”, leía Villafaña.
En los libros americanos de 1920, ya esa valentía cubana no se hace aparente, y en los de 1940 ni siquiera había cubanos: “Los americanos llegaron, pelearon y ganaron la guerra”, subraya el autor. La supuesta razón de la intervención de Estados Unidos, la voladura del Maine, fue una simple excusa, se probó en 1976 que fue un accidente.
Ahora, Villafaña prepara su próximo libro, sobre la verdadera independencia de Cuba, las posibilidades de autosuficiencia económica en un futuro libre. •
Para obtener los libros de Frank R. Villafaña escribir a fkvillafana@yahoo.com, www.amazon.com, o ir a una firma de libros por el autor el sábado 10 de noviembre de 2 p.m. a 6 p.m., en Sentir Cubano, 3100 SW 8 St. Información: (305) 644-8870, (877) 999- 9945.



























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