Atraídos por la luz de San Judas Tadeo, durante más de 30 años miles de creyentes católicos de Miami han peregrinado por la icónica Iglesia Católica Melquita St. Jude, en la Avenida Brickell, a encender una velita e invocar al patrono de las causas difíciles para que interceda ante Dios por sus plegarias.
La presencia y participación de los católicos romanos en los servicios de esta iglesia de rito bizantino en su variante griega ha creado una suerte de sincretismo religioso con la liturgia de la Iglesia de Roma. Pero ahora el Exarcado Melquita para Estados Unidos, queriendo vivir en plenitud su identidad bizantina, está reordenando el interior de St. Jude y su liturgia, eliminando componentes del rito romano.
Los cambios, y la forma en que han sido comunicados, han disgustado a un sector de la feligresía que profesa la fe católica romana. Al mismo tiempo, han enfrentado al exarcado, cuya sede está en Newton, Massachusetts, con un grupo de fieles melquitas que se ha propuesto conseguir que St. Jude sea nombrada como lugar histórico por la Ciudad de Miami, designación a la cual se opone el Obispo Eparca de Newton, Nicholas Samra.
No queremos enfrentarnos a nuestro propio obispo, lo que deseamos es ayudar a nuestra iglesia, señaló Raful Ajami, uno de los fundadores de St. Jude que encabeza el esfuerzo por la designación histórica del santuario, construido en 1946 como capilla de una escuela católica romana para niñas. Si su actitud es hacer todo bizantino, no sé como caerá eso con los fieles no bizantinos.
En una entrevista con El Nuevo Herald, Samra explicó que las regulaciones gubernamentales sobre lugares históricos les imposibilitarían realizar cambios que permitan a la iglesia acentuar las características tradicionales de los templos bizantinos, como un domo dorado o un baptisterio en la parte posterior del santuario. El exarcado, agregó, debe defender responsablemente sus derechos de propiedad.
La tradición melquita es bizantina, estamos en comunión con Roma pero seguimos una tradición diferente, explicó Samra. Queremos ser más auténticos con nuestra tradición.
El eparca desmintió rumores sobre la venta del edificio y ratificó una carta pastoral en la que hace un llamado a las parroquias melquitas en Estados Unidos a prescindir de las prácticas de la Iglesia Latina.
Los que quieran rito romano pueden ir a una iglesia romana; si quieren participar en un rito bizantino pueden venir a nuestra iglesia, afirmó Samra, quien responde directamente a Gregorio III Laham, el Patriarca greco-melquita de Antioquia, Alejandría y Jerusalén.
Aunque para la mayoría de los miamenses las diferencias tal vez sean desconocidas, la Iglesia Católica Melquita se distingue de la rama Latina de la Iglesia por su liturgia, el derecho canónico y la arquitectura. La Melquita es parte de la Iglesia Católica Apostólica, que también abarca otras 20 iglesias orientales patriarcales, archiepiscopales mayores y metropolitanas sui iuris. Todas están en plena comunión con el Papa de Roma, pero conservan su organización, cuerpo jerárquico, y ritos particulares.






























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