Nueva Jersey -- El presidente de EE.UU., Barack Obama, prometió hoy ayuda para los damnificados por el ciclón Sandy y aseguró que el país superará esta crisis, porque no dejamos a nadie atrás, al inspeccionar los daños en la zona costera de Nueva Jersey.
Obama sobrevoló en el helicóptero presidencial una de las zonas costeras más golpeadas por el ciclón en Nueva Jersey en compañía del gobernador republicano, Chris Christie, y posteriormente visitó a damnificados en la localidad de Brigantine, a quienes prometió ayuda.
Es muy importante que sepan que hay ayuda disponible ahora mismo, por ejemplo, para alquilar vivienda o para comprar algunos alimentos y otros artículos de primera necesidad, declaró Obama, flanqueado por Christie y frente a tres botes cubiertos con una lona azul y apilados en medio de una estrecha calle.
Atravesamos tiempos difíciles, pero nos recuperamos. Y la razón por la que nos recuperamos es porque nos cuidamos entre nosotros y no dejamos a nadie atrás, agregó más adelante.
Mi compromiso con la gente en esta cuadra, en esta comunidad y en este estado es que ese mismo espíritu se mantendrá hasta que completemos nuestro trabajo, afirmó.
Obama señaló que el principal objetivo de su administración está en ayudar a Nueva Jersey, el estado más golpeado, y a Nueva York, en particular las zonas de Manhattan y Long Island, así como zonas en Connecticut y West Virginia.
Obama enfatizó que la máxima prioridad de su administración es el restablecimiento del suministro eléctrico, y reiteró: no vamos a tolerar las trabas burocráticas que impidan las labores de recuperación.
Por su parte, Christie elogió nuevamente que Obama se haya puesto en acción de inmediato para ayudarnos, para que Nueva Jersey y todos los servicios de luz y agua potable regresen a la normalidad.
En los últimos días, Christie, uno de los más férreos críticos de Obama, se ha deshecho en elogios hacia la labor del gobierno federal para ayudar a los damnificados.
Entretanto, la ciudad de Nueva York sigue dando pequeños pasos en el lento retorno a la normalidad tras el destructor paso de la tormenta Sandy, con mejoras paulatinas en el transporte público mientras millones de personas del área siguen sin electricidad, ni teléfono.
La cifra de muertos sigue aumentando y el alcalde, Michael Bloomberg, indicó que puede alcanzar la treintena solo en la ciudad, mientras miles de trabajadores de servicios públicos y soldados continúan laborando en los estados de Nueva York y Nueva Jersey para rescatar a personas aisladas y tratar de restaurar los servicios básicos.
En la Gran Manzana, una de las claves para resucitar la ciudad está en los transportes públicos, que se recuperan poco a poco entre los enormes atascos de tráfico del miércoles a causa de que muchas personas intentaron llegar al trabajo en automóvil.
Los autobuses funcionan de forma completa y gratuita y el jueves comenzará a rodar, aunque de forma limitada, el metro, que es la arteria vital de esta ciudad con sus 23 líneas y 468 estaciones.






























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