DAMASCO -- La principal coalición de oposición siria en el exilio arremetió este viernes contra Estados Unidos al que acusa de tratar de remodelarla para que negocie con el régimen, y condenó la ejecución por parte de los rebeldes de soldados heridos en el norte del país.
A dos días del inicio de una reunión crucial de la oposición en Doha, el Consejo Nacional Sirio (CNS) reaccionó virulentamente a las declaraciones de la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, que pidió al movimiento que se amplíe para “resistir” a los extremistas islámicos.
El CNS condenó, en un comunicado, los proyectos que pretenden “pasar por encima del Consejo o crear instancias para reemplazarlo”, tildándolos de intento de “minar la revolución siria plantando las semillas de la división”.
Para Georges Sabra, miembro del Consejo, “si la unión de la oposición tiene como objetivo negociar con Bashar al Assad, no se hará y el pueblo no lo aceptará”.
Mohammed Sermini, de la oficina de prensa del CNS, denunció la injerencia de Washington calificándola de “imperialismo”. “Por muy amistosa y solidaria que sea la fachada, no tiene derecho a intervenir en nuestros asuntos. Siria debe tomar sus propias decisiones”.
Clinton dijo el miércoles que el CNS no puede seguir siendo “considerado como el dirigente visible de la oposición” y abogó por que se convierta en “una parte de una oposición ampliada” incluyendo a “gente del interior de Siria y a otros”.
En respuesta, el CNS recordó que ha pasado de “280 a 420 miembros, de ellos 33 por ciento procedentes del movimiento (que anima desde el terreno) la revolución y el 15 por ciento mujeres”, y subrayó que hay también una “fuerte representación de los miembros del interior de Siria”.
El régimen afirma que solo un diálogo puede solucionar el conflicto, pero la oposición, sobre todo los rebeldes en el terreno, ponen como condición sine qua non a todo diálogo una salida de Assad.
Estados Unidos, que reclama también la salida de Assad, ha mostrado hasta ahora su impotencia para lograr una salida a la guerra debido a las profundas divisiones con los rusos, aliados del régimen Assad.
Rusia criticó también el llamamiento de Estados Unidos a la unidad de la oposición.
“Washington da claramente a entender que no ve otra solución a la crisis en Siria sino bajo sus condiciones”, indicó un portavoz de la diplomacia rusa, Alexandre Lukachevitch, en un comunicado, quien añadió que al dar “órdenes directas a la oposición”, “anima prácticamente a los opositores a seguir en su línea sin compromiso para derrocar al régimen de Damasco”.
Washington cuenta con la reunión del domingo en Doha ampliada a cientos de opositores, bajo la tutela de la Liga Árabe, en la que podría anunciarse un gobierno en el exilio encabezado por la opositora Riad Seif, según informaciones no confirmadas.
El CNS también exhortó “al Ejército Sirio Libre (integrado por desertores y civiles que tomaron las armas) y a los movimientos que animan la revolución en el terreno a pedir cuentas a cualquiera que viole los derechos humanos”, tras la difusión de vídeos que muestran a un grupo de insurgentes pegando a una decena de soldados heridos antes de ejecutarlos con armas autómaticas.




























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