Erik “Goyito” Pérez entró como un cañonazo en la Ultimate Fighting Championship, la máxima organización mundial de artes marciales mixtas.
El joven gladiador mexicano de sólo 22 años de edad, debutó el 11 de agosto pasado con un fulminante nocaut técnico sobre Ken Stone, apenas a los 17 segundos de iniciado el combate, y se anotó el KO más rápido en la categoría gallo en la historia de la UFC.
Tiene apenas dos peleas en la UFC, ambas ganadas, y ahora se alista con gran intensidad para su combate contra Byron Bloodworth, en la cartelera UFC 155 que se realizara el próximo 29 de diciembre en el MGM de Las Vegas. Es misma noche, en la pelea estelar, otro mexicano, Cain Velásquez chocará contra el campeón de los pesos completos Junior dos Santos, en una disputa por el cinturón.
Nacido en Monterrey, “Goyito” confesó que siempre tuvo un instinto agresivo, y que lo mejor que hicieron sus padres fue introducirlo en el boxeo tailandés para sacarlo de la calle y de los problemas.
Entonces tenía 14 años y se encontraba en un momento de su vida en el que era necesario hallar una actividad que lo apasionara.
“Fue muy bueno para mí porque encausó la parte violenta que traigo y permitió que encontrara mi camino en la vida”, comentó Pérez durante su paso por el sur de la Florida en una gira promocional. “Además me dio equilibrio personal”.
Se hizo peleador profesional en el 2008, y gracias a sus buenas actuaciones y a su determinación, la UFC lo incorporó a sus filas. En total su récord es de 12 victorias y cuatro derrotas.
Su gran objetivo es disputar una pelea por el título de la categoría, que en estos momentos posee Dominick Cruz, de 27 años y natural de San Diego, California.
Pérez no se siente lejos de Cruz, por el contrario piensa que tiene las condiciones para vencerlo.
“En estos momentos necesito ganar más experiencia”, confesó Pérez. “Entonces estaré listo para retarlo. Lo he visto pelear y lo admiro por su calidad, pero creo que puedo enfrentarlo con éxito”.




























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