Oír la angustia de la madre estremece el corazón.
Andrea Nicole Castillo acababa de celebrar su cumpleaños 21 cuando su vida terminó el mes pasado en un accidente automovilístico en Hialeah en que estuvo involucrada la policía. Ahora la madre de Andrea, la recién electa miembro de la Junta Escolar de Miami-Dade Susie Castillo, pide una investigación independiente.
“Como madre y como ciudadana, demando una investigación independiente de una agencia independiente”, dijo la semana pasada a los reporteros Castillo, quien creció en Hialeah. “Lo que le pasó a ella no debe quedar sin respuesta. … Esto debe ser independiente, esto debe ser transparente”.
Absolutamente. Sin embargo, el alcalde de Hialeah, Carlos Hernández, un ex agente de la policía, se mantiene porfiadamente sin inmutarse. El se siente insultado de que alguien pueda cuestionar la integridad de la ciudad en el manejo de esta investigación.
Es irritante que el alcalde no vea un conflicto, ni la necesidad de traer paz al corazón de una madre.
El informe de la policía de Hialeah culpa al novio de Andrea, Marco Barrios, por llevarse una señal de Pare el 19 de octubre antes de las 10 p.m., cuando su Jeep Compass se encaminaba hacia el norte por la East Ninth Court. Se cruzó por el camino con Raúl Somarriba, un detective de Hialeah que se encontraba de servicio y se encaminaba al norte en un auto camuflado sobre la Calle 49 de Hialeah. El impacto hizo dar una voltereta al SUV y el auto de Somarriba saltó a la mediana. El agente fue aerotransportado a un centro de emergencia, pero se llevó a la pareja en una ambulancia.
¿Por qué la disparidad? Los funcionarios de Hialeah dicen que se basó exclusivamente en la gravedad de las lesiones, sin embargo, Andrea murió. Somarriba y Barrios sobrevivieron.
Castillo rezó por un milagro, pero no ocurrió. Su hija tenía una muerte cerebral y se le desconectó del sistema de soporte vital unos días después del accidente, luego de que sus órganos se donaron. Al final, su muerte ayudará a otros a sobrevivir, pero eso es un pobre consuelo.
Ahora la misión de Castillo es obtener la verdad, encontrar la paz que escapa a cualquier padre que se enfrenta con la muerte inesperada y violenta de un niño.
¿Por qué el alcalde de Hialeah no entiende esto? ¿Por qué se resiste a que una agencia externa investigue el accidente de forma que no deje ninguna pregunta sin respuesta?
Si no hay nada que ocultar, entonces ¿por qué no dejar que investigue la policía de Miami-Dade, como el abogado de Barrios, John Leighton, pidió en una carta enviada el 23 de octubre al alcalde y al jefe de la policía Sergio Velázquez?
Leighton dice que la policía de Hialeah ha “intimidado” a los dueños de gasolineras y otras empresas con cámaras de supervisión cerca de la intersección donde ocurrió el accidente para que no entreguen los videos al público. El abogado de Barrios insiste en que el joven, de 23 años, hizo una parada y que las marcas de un patinazo en el lugar del accidente y los testigos apuntan a que el agente iba a alta velocidad.
Obviamente, cuando los abogados se involucran, aparecen las demandas, y los agentes de Hialeah dirán que protegen a los contribuyentes de la ciudad de un ataque financiero. Pero no puedo imaginar a nadie que desee proteger a los contribuyentes a expensas de la verdad. Por otra parte, si no hay nada que ocultar, ¿por qué no tener una investigación independiente?

























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