El Dodge Caravan verde de 1997 con la placa de la Florida 546 YQB no era sólo un viejo tragón de gasolina era una máquina secreta de robarla.
Cuando el Departamento de Bomberos de Boca Ratón llegó al vehículo chocado a eso de las 7 p.m. del 14 de septiembre, miró dentro e hizo un descubrimiento increíble: un tanque plástico de 500 galones y un bidón de 55 galones llenos de combustible, junto con una bomba que funcionaba con una batería, tubos de goma y un hueco abierto en el piso entre los asientos del chofer y el pasajero.
Onelio Castro Arroyo, quien manejaba la minivan, había llenado recientemente de forma ilegal los tanques ocultos en la estación de servicio Chevron de la 690 W. Glades Rd., de acuerdo con los registros de la corte.
La policía aún busca a Arroyo, de 45 años y residente de Miami, quien abandonó el vehículo y huyó poco después de haber saltado en una curva.
Puede haber sido una suerte que la minivan no estallara esa noche, dijo Mark Economou, portavoz de la policía, al destacar que un testigo observó a Arroyo tambalearse con una cerveza en su mano.
Es una bomba en cuatro ruedas, dijo Economou, quien declinó entregar fotos de la Caravan y el contrabando, porque la investigación policial continúa. Arroyo pudo haber puesto en peligro a mucha gente. Obviamente, los que manejan tanques de gasolina están entrenados.
La policía siguió la pista de la minivan hasta su dueña, Leidy García, de 33 años y residente en Miami, a quien se identificó como la hermana de Arroyo. Ella no estaba con Arroyo durante el supuesto atraco de la Chevron, dijeron autoridades. Un teléfono celular que se dejó en el vehículo también estaba relacionado con Arroyo.
Se ha emitido una orden de arresto para acusar a Arroyo de robo en mayor cuantía, así como transporte ilegal y obtención fraudulenta de combustible, todos delitos graves de tercer gado que conllevan penas de hasta cinco años de prisión.
La policía incautó la van y presentó la semana pasada papeles en la corte para tomar propiedad de ella por medio de las leyes de confiscación del estado.
Debido a la mala situación de la economía y a los precios volátiles de la gasolina que llegan a hasta $4 el galón, los agentes del cumplimiento de la ley a lo largo de la Florida y el país han informado en años recientes de camiones improvisados de gasolina similares a éste que han despojado a las estaciones de servicio.
La policía dijo que Arroyo fue capturado con las manos en la masa una vez antes, con la misma minivan y artefactos similares para extraer gasolina.
Los registros muestran que el Departamento de Policía de Medley, en el condado Miami-Dade, arrestó a Arroyo en junio del 2010 por posesión de un tanque ilegal de almacenamiento de gasolina y merodear.
No quedó claro de inmediato el viernes si Arroyo fue procesado judicialmente. La minivan se regresó posteriormente sin los tubos, la bomba y la tinaja de vino que guardaba el combustible robado, dijo el sargento James Thuston.
Jeanette Said Jinete, jefa de la policía de Medley, recordó una serie de incidentes similares en la ciudad principalmente comercial de 7 millas cuadradas y 1,100 residentes, así como en todo el condado, delitos que se atribuyen a los altos precios del combustible.
Se piensa que Arroyo robó el combustible con la intención de colocarlo en el mercado negro, dijo Economou.
No es un incidente aislado, aseguró, al destacar que parece ser el primero que se registra en la ciudad. Está ocurriendo en todo el Sur de la Florida.
Chevron estimó que el combustible premiun robado estaba valorado en $2,500. El administrador José Juárez dijo al Sun Sentinel que declinaba tomar la gasolina de regreso de la policía, porque la estación de servicio tendría que pagar los costos de sacarla de los tanques ilegales de Arroyo.
Robos anteriores en Chevron involucraban a delincuentes que rompían las bombas, dijo Juárez, quien ha trabajado allí una docena de años.
Hay mucha gente por ahí tratando de encontrar una forma fácil de vivir, comentó.
La policía de Boca Ratón le pide a cualquiera con información sobre este delito que contacte a la detective de Boca Ratón Yvette Ortiz al 561-620-6118 o a CrimeStoppers en el 800-458-8477.




























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