Tras el fiasco del domingo, la calma y la paciencia imperaron el lunes en el Departamento Electoral de Miami-Dade, donde cientos de votantes esperaron en fila por horas para pedir y llenar boletas ausentes.
De cierta manera, el escándalo del domingo cuando funcionarios condales cancelaron repentinamente la repartición de boletas ausentes para después restaurarla y la subsecuente cobertura a nivel nacional sirvieron para informar a los ciudadanos preocupados por la posibilidad de largas colas el martes de que existe una última alternativa para votar en estas elecciones presidenciales.
La debacle del (domingo) nos condujo hacia este camino, dijo Teresa Liberatore, de 24 años. (El martes) salimos de viaje a Orlando, y no pensábamos que íbamos a poder votar.
Liberatore acudió al Departamento Electoral, ubicado en el 2700 NW 87 Ave., con su compañero, Matt Preira, de 26 años. Ambos venían preparados con sendos libros y leían mientras la fila se movía lentamente hacia las puertas del edificio.
Sabemos que vamos estar aquí por horas, dijo Preira, quien iba leyendo El Amor en los Tiempos del Cólera del escritor colombiano Gabriel García Márquez.
El lunes por la mañana, Penélope Townsley, supervisora de elecciones en Miami-Dade, dio la cara por primera vez para explicar lo que había ocurrido el día anterior.
Dijo que tras observar que miles de ciudadanos esperaron horas en fila el sábado, el último día de la votación adelantada, Townsley pidió autorización a la vicealcaldesa Alina Hudak para que los votantes pudieran pedir y llenar boletas ausentes en persona en la sede del Departamento Electoral el domingo por cuatro horas. Técnicamente, sería una votación con boletas ausentes, pero se parecía a la votación adelantada en que los participantes recibían y llenaban las boletas en ese mismo momento.
El alcalde (Carlos Giménez) no había sido informado de esta decisión hasta el domingo, dijo Townsley, ante decenas de reporteros locales, nacionales y hasta internacionales. Nos pidió que suspendiéramos la votación hasta que él se informara completamente de la situación.
Giménez finalmente autorizó la votación, y un total de 419 ciudadanos lograron pedir y entregar sus boletas ausentes el domingo.
Quiero que los votantes de Miami-Dade tengan confianza de que estamos preparados para servirlos en el Día de las Elecciones, agregó Townsley.
Las largas filas continuaron a lo largo del dia, y a las 6 p.m. todavía había más de 100 personas esperando su turno. Se esperaba que más personas votaran de esta manera el lunes que el domingo, debido a que se pudo hacer durante el día entero y no sólo durante cuatro horas. Sin embargo, en comparación con la votación adelantada cuando más de 25,000 electores votaron diariamente los números serán mucho menores.
El año pasado, la Legislatura Estatal y el gobernador Rick Scott recortaron los días de votación adelantada de 14 a 8 días. Este cambio tuvo un fuerte impacto en la participación. En las elecciones presidenciales del 2008, por ejemplo, más de 326,000 electores votaron de manera adelantada en Miami-Dade. Este año, sólo 235,733 votaron de esta manera.




























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