Erislandy Lara no quiere pensar más allá de Vanes Martirosyan, pero no es fácil cuando ante la vista aparece como futuro rival Saúl El Canelo Alvarez.
Cansado de clamar por un encuentro con el campeón mexicano, el equipo del púgil cubano ha diseñado una estrategia que no dejará pasivo a nadie y que ya ha comenzado a laevantar polémica en ambas costas de Estados Unidos. Y todo con la intención de provocar un impacto visual duradero, capaz de catapultar a Lara más allá del tradicional impulso que nace del buen boxeo.
Si cumple su plan, Lara (17-1-1, 11 KO) subirá este 10 de noviembre al cuadrilátero del Lafite Ballroom del Wynn Hotel and Casino, en Las Vegas, con un sombrero mexicano y los colores de la bandera del país azteca. Transmitada por la cadena Showtime, para el antillano será una oportunidad dorada para enviar un mensaje desde el punto de vista deportivo y promocional a una audiencia millonaria.
Más que todo, se trata de un homenaje a los fanáticos mexicanos que siempre han acogido muy bien a Erislandy, expresó el mánager del guantanamero, Luis de Cubas Jr. Recuerda que él hace su vida en Houston y pelea mucho en Las Vegas. No es que vaya a dejar a un lado los colores cubanos y estadounidenses, los tendrá sin duda, pero queremos recompensar a tanta gente mexicana que lo saludad cada día en las calles, que acude a ver sus combates.
Sin embargo, esa táctica ha despertado inquietudes dentro de la base natural de fanáticos de Lara en Miami y algunos expresaron su malestar en las tertulias deportivas de esta ciudad, mientras que otros consideran inteligente que el campeón mundial amateur en Moscú 2005 busque maneras llamativas para atraer la atención de un público que domina el mercado del boxeo como el mexicano.
En más de una ocasión Lara y su campamento han criticado a la compañía promotora Golden Boy la misma casa matriz de Alvarez- por no prestarle la debida atención dentro de una división tan repleta de talento como las 154 libras y el propio boxeador se ha quejado por comentarios sobre la poca capacidad comercial que generan los guerreros de su país dentro del panorama actual del pugilismo.
Dicen que los cubanos no vendemos y eso es algo que me entristece, expresó Lara. Se ha dicho por ahí que el ganador de esta pelea entre Vanes y yo se abriría una puerta hacia El Canelo, pero no lo creeré hasta que lo vea delante de mi encima de un ring. De verdad, a veces no quiero ni mencionar su nombre más. No es que pierda la fe, aunque me resulta difícil mantenerme optimista en ese sentido. De cualquier forma, con Canelo o sin él, mi tarea es demostrar que los cubanos sí podemos brillar, ganar y gustar.
A pesar de su todavía corta carrera, Lara es junto con Yuriorkis Gamboa- de los cubanos más buscados por la televisión y ha sido protagonista en varias carteleras de ESPN y Showtime.
A pesar de insistir en que la prioridad es vencer a Martirosyan (32-0, 20 KO), De Cubas Jr. aseguró que este sábado el mundo le dará la bienvenida a un nuevo Lara.
Verán a un Erislandy con más personalidad, con un perfil atractivo, lleno de carisma, indicó el mánager. Desgraciadamente, en estos tiempos no sólo basta el buen boxeo para salir adelante. Este sábado tendremos una sorpresa. Así que mantengan la sintonía.




























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