Los votantes de Miami-Dade parecían el lunes a punto de devolver a la Comisión del Condado a una veterana titular, Audrey Edmonson, por un amplio margen, y también para llenar un escaño vacante con otro veterano político, el ex representante estatal republicano Juan C. Zapata.
Pero, de un modo algo sorprendente, el veterano de 14 años de la Comisión de Miami-Dade Bruno Barreiro parecía empatado en una votación más reñida de lo esperado con un experimentado retador, el representante estatal saliente Luis García, por el Distrito 5 que incluye la porción sur de Miami Beach, La Pequeña Habana y Brickell. Barreiro mantenía una estrecha ventaja al final de la noche.
García, ex comisionado y jefe de bomberos de Miami Beach, fue el único candidato sobreviviente de una lista de reclutados por el concesionario de automóviles de Miami Norman Braman con objeto de derrocar a cuatro comisionados titulares que se presentaron a reelección.
García criticó duramente a su oponente por apoyar el estadio de los Marlins de Miami, subsidiado con fondos públicos, un tema que ayudó a la caída del ex alcalde de Miami-Dade Carlos Álvarez, a quien también se enfrentó Braman en una exitosa votación de destitución el año pasado. El comité político de Braman envió volantes por correo señalando el apoyo de Barreiro al estadio y vinculándolo con Álvarez.
Edmonson, quien se vio forzada a una votación de desempate por un candidato novicio, Keon Hardemon, el vástago de 29 años de una de las familias más coloridas y con más poder político de Liberty City, estaba derrotando fácilmente a su retador con alrededor de dos tercios de los colegios electorales en el informe del distrito. El Distrito 3 va desde Overtown atravesando el Pequeño Haití, Allapattah, Wynwood, Brownsville y Liberty City, y luego baja por la costa de Miami Shores por el Upper East Side y Edgewater.
Hardemon se apoyó en su apellido para conseguir la votación de desempate. Pero pasó trabajo para ganar apoyo en el enorme y diverso distrito, y su campaña consiguió escasa atención. Edmonson trató la campaña en su mayor parte, y en sus propias palabras, como una tremenda distracción de su labor como comisionada.
Zapata, mientras tanto, parecía llevar una cómoda ventaja al novato político Manny Machado, detective de la policía de Miami-Dade, en lo que fue una contienda a veces acerba para reemplazar al comisionado saliente Joe Martínez en el escaño del Distrito 11, representando una vasta porción suburbana y no constituida en ciudad de West Miami-Dade que incluye West Kendall. Martínez optó por no postularse a reelección para aspirar -sin éxito- a la alcaldía del Condado.
Pero el conteo de votos en el distrito se demoraba porque cientos de votantes estaban todavía en fila para entregar sus boletas cuando cerró la votación a las 7 p.m.
No obstante, un grupo feliz y seguro de la victoria, de unas 65 personas, en su mayoría familiares y amigos de Zapata, se reunieron para una discreta celebración en el restaurante Las Vegas Cuban Cuisine. Zapata y sus asistentes de campaña expresaron estar seguros de la victoria.






























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