WASHINGTON -- Un millón de anuncios. Más de $1,000 millones. Diez estados en juego.
Estas impactantes cifras relatan la historia del bombardeo publicitario por televisión durante la campaña presidencial del 2012. Nunca antes se había gastado tanto dinero en comerciales enfocados en tan pocos electores.
Los anuncios de televisión fueron la principal herramienta de comunicación para las campañas del presidente Barack Obama y su rival republicano Mitt Romney, a pesar de la gradual pero persistente migración de los espectadores de la televisión a internet.
Aunque ambos equipos mantuvieron una robusta presencia en las redes sociales y utilizaron publicidad en internet enfocada en electores basada en sus hábitos de lectura y compra, nada se acercó a la inversión que las campañas hicieron en típicos anuncios de 30 y 60 segundos que han definido las contiendas presidenciales durante casi medio siglo.
“La caída de la publicidad televisiva no ha sucedido y no se irá a ninguna parte en el corto plazo”, dijo Erika Franklin Fowler, directora del Proyecto Medios de la Universidad Wesleyana, que rastrea la publicidad de las campañas. “La televisión es donde uno busca al elector que se puede persuadir e internet es lo que utilizas para mover tu base”.
Las dos campañas presidenciales, los partidos políticos y sus grupos aliados independientes transmitieron 1,015,615 anuncios entre el 1ro. de junio y el 29 de octubre, encontró el proyecto de la Universidad Wesleyana, casi 40 por ciento más que el número de mensajes que se transmitieron en el mismo periodo en el 2008, cuando Obama derrotó al republicano John McCain en la contienda presidencial.
La proliferación de los anuncios electorales se alimentó por un nivel sin precedentes de gasto. Los candidatos, partidos y diversos grupos invirtieron más de $1,080 millones en comerciales desde abril, de acuerdo con datos acopiados por analistas de los medios de comunicación y proporcionadas a The Associated Press.
Pero los anuncios estuvieron dirigidos a un universo de electores más reducido.
Nueve estados –Colorado, Florida, Iowa, Nevada, Nueva Hampshire, Carolina del Norte, Ohio, Virginia y Wisconsin– vieron la vasta mayoría de los anuncios, mientras que un décimo estado, Pennsylvania, emergió al final de la contienda como campo de batalla de los anuncios televisivos.
Obama y grupos que simpatizan con los demócratas gastaron unos $460 millones en los anuncios, la gran mayoría provenientes de la campaña demócrata. En tanto, Romney gastó $624 millones y más de la mitad provino de grupos externos.



























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