El mensaje de los votantes de la Florida al movimiento Tea Party: tranquilícense.
Las elecciones del martes en el mayor estado indeciso de la nación fueron un rechazo al tono del movimiento conservador y la Legislatura republicana que sostuvo.
El estado votó, aunque lo más reñidamente posible, a favor del presidente Barack Obama, cuya elección en el 2008 trajo consigo la ascensión del conservadurismo estilo Tea Party. El icónico representante federal del Tea Party Allen West también podría perder (está tratando de conseguir que se haga un recuento de los votos). Fue descrito como un extremista dedicado a lanzar insultos por su oponente demócrata Patrick Murphy. Y los votantes rechazaron las enmiendas a la Constitución del estado inspiradas por el Tea Party, empezando por una medida en contra de la ley de reforma de la salud pública de Obama.
El autor de esa propuesta, el representante estatal Scott Plakon, de Longwood, perdió su elección y culpó del fracaso a la maquinaria de Obama, que los republicanos subestimaron en la Florida.
Me es difícil procesar esto, dijo Plakon. Con toda esta deuda, todo este desempleo y los indicadores de problemas en la economía, ¿cómo es que Obama sólo ha bajado 2.5 puntos de porcentaje de donde estaba en el 2008?
Plakon señaló que el conservadurismo estaba vivo en la Florida: Obama ganó a duras penas, y la Legislatura está aún firmemente en manos de los republicanos.
Al felicitar a Obama por su victoria, el senador republicano de la Florida Marco Rubio publicó un comunicado anoche reafirmando su compromiso con los principios conservadores. Pero señaló sutilmente un defecto del movimiento Tea Party: el tono del debate sobre inmigración, que probablemente costó a Romney algún apoyo entre los hispanos de la Florida, el sector de más rápido crecimiento entre el electorado.
El movimiento conservador debería ser particularmente atractivo para las personas de comunidades minoritarias e inmigrantes que están tratando de salir adelante, y los republicanos tienen que esforzarse más que nunca para comunicarles nuestras creencias, señaló Rubio.
Obama ganó entre los hispanos de la Florida por un margen mayor que en el 2008, mostraron las encuestas a boca de urna, aun cuando tuvo cifras menores en general. Pero los republicanos salieron mucho peor que en el 2010, cuando consiguieron amplia mayoría en la Legislatura y ganaron el puesto de gobernador y todos los puestos del gabinete estatal.
El republicano Chris Dorworth, de Lake Mary, posible presidente de la Cámara de Representantes de la Florida, , está en peligro de perder su escaño en una elección demasiado reñida para estar seguros del resultado.
El gobernador republicano Rick Scott, quien se mantuvo ausente en gran medida de la agitación de las campañas, era altamente impopular antes de las elecciones y probablemente lo será aún más después de las mismas. Su decisión de firmar una ley electoral que limitó la votación adelantada irritó sobremanera a decenas de miles de personas que tuvieron que esperar en fila hasta siete horas para ejercer su voto.





























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