Con una simple respuesta Heviel Cordovés González resume su principal ambición tras llegar a Estados Unidos el pasado mes: volver a jugar fútbol.
Esa misma ilusión de Cordovés la comparten sus compañeros de equipo Maikel Chang Ramírez y Odisnel Cooper Despaigne, quienes abandonaron la concentración del equipo cubano el 11 de octubre en Toronto, previo al partido de vuelta contra Canadá en las eliminatorias de la CONCACAF para el Mundial de Brasil 2014.
El deseo nuestro es jugar fútbol y ganarnos la vida de forma honrada con nuestros talentos, expresó Cordovés en función de vocero de los tres jugadores, en conversación telefónica con El Nuevo Herald desde el apartamento donde residen en Jacksonville, Florida.
Sólo queremos progresar y cumplir el sueño de jugar en la MLS.
Pero este sueño comenzó a gestarse algún tiempo atrás cuando Cooper, Cordovés y Chang prepararon su fuga desde Cuba, un plan que se adelantó en Toronto por otra evasión inesperada.
Cuando llegamos al hotel otro jugador, Reysander Fernández, salió corriendo cuando se bajó del autobús y pensamos que debíamos irnos en ese instante antes que nos recogieran el pasaporte, comentó Cordovés que junto a Chang eran dos de los delanteros de la selección antillana.
Almorzamos y tratamos de salir por el frente, pero vimos dos federativos apostados en la puerta principal del hotel y tuvimos que escaparnos por la escalera de incendios.
Más tarde también se conoció que el psicólogo Ignacio Abreu era la quinta baja en las filas del equipo.
La llegada a la frontera estadounidense era el próximo paso a seguir y con la ayuda de un amigo en Canadá cumplieron ese trámite.
Estuvimos varias horas en el puesto de inmigración y luego pudimos tomar un ómnibus a Jacksonville, afirmó Cordovés, quien cumplió 23 años el sábado.
Pero a casi un mes de su estancia en el sur de la Florida, el trío de futbolistas cubanos confiesan que su situación actual no es la mejor y permanecen por ahora fuera de juego.
Nosotros vivimos en un apartamento con un pariente del guardameta Cooper que gentilmente nos ayudó desde el primer momento, pero no hemos podido recibir ninguna ayuda todavía para compensar los gastos, explicó Cordovés.
El [pariente] vive con su padre, que es una persona mayor, y su trabajo ha mermado mucho en este invierno por lo que estamos siendo una carga insostenible para él y no sabemos cúanto tiempo nos queda allí .
Algunos amigos como Mario Lara, creador de El Blog del Fútbol Cubano, han intercedido por los tres atletas, en su afán de encaminarlos por el camino que tanto anhelaron recorrer.
Hemos contactado con el club CD Aguiluchos, que recientemente ascendió a la tercera división en Estados Unidos, y nos prometieron que gestionarían los pasajes de los tres para el viaje a su sede en San Francisco, señaló Lara.
Sin embargo, llevamos varios días llamándolos por teléfono e intentando comunicarnos con ellos por otras vías y no han respondido a nuestros mensajes.
Por lo pronto Cordovés, Chang (21 años) y Cooper (20) iniciaron recientemente el proceso del parole y confían poder superar este momento, apenas un mes después de anotar en Toronto lo que según ellos significó el mejor gol de sus carreras.




























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