Si no fuera por un desfile constante de visitas como las del director de cine Michael Bay, la supermodelo Candice Swanepoel y la personalidad de televisión Simon Cowelll, vivir al lado de Alex Rodríguez podría ser agradable.
Al menos es lo que dice su vecino de Miami Beach.
Desde que el jugador de los Yankees de Nueva York construyó el año pasado una casa de nueve dormitorios en la elegante North Bay Road, su morada ha sido el sitio de todo, desde un episodio de X Factor hasta un comercial de Victorias Secret. A finales del mes pasado, E! Entertainment usó la morada para una sesión de fotos de las Kardhashian.
La incursión de Rodríguez en el mundo del espectáculo no es inusual en Miami Beach, donde decenas de casas son buscadas y rentadas todos los años por compañías de producción atraídas por los palacios Art Deco el frente al agua. Las casas en Miami Beach de Chris Bosh, astro del Heat de Miami; Francis Milon, codueño del Grupo Opium; y la filántropa Norma Quintero han aparecido en años recientes en una decena de películas e impresos.
Pero últimamente, los vecinos han querido usar sus derechos de veto, como supieron dos veces las Kardashians antes de ir a North Miami para filmar Kim and Kourtney Take Miami.
Y las idas y venidas en la casa de Rodríguez han erizado los pelos de su vecino de al lado, quien lanzó un esfuerzo para hacer más estrictas las regulaciones para filmar en Miami Beach y los buscadores de exteriores, productores de televisión y gigantes de la industria como Telemundo están preocupados.
Me gusta mi vecino. Es un gran tipo, dijo Irwin Friedman, un fabricante de plásticos retirado proveniente de New Jersey quien por una década ha sido el dueño de la casa al sur de donde Rodríguez construyó su mansión. Simplemente no estoy de acuerdo en que rente su propiedad para ganar dinero de una compañía de comerciales.
Los intentos para contactar a Rodríguez no tuvieron éxito. José Moré, quien ha representado a la casa de Rodríguez en temas que involucran los permisos de cine, declinó comentar.
Friedman, quien dice esto no es Hollywood, informó que trató de llegar de forma tranquila a un acuerdo por escrito con Rodríguez para limitar las apariciones del equipo de filmación. Pero agregó que su vecino no se comprometía a un límite mensual de visitas a su casa, valorada por el tasador de la propiedad en unos $12 millones. Así que en febrero, una semana después que Bay se apareciera en la puerta de al lado para dirigir un comercial de Victorias Secret, el abogado de Friedman envió una carta a la ciudad solicitando restricciones más severas a la capacidad de los dueños de viviendas para rentar sus propiedades para filmaciones comerciales.
La medida podría ser un problema para los pesos pesados de la industria que confían en Miami Beach como su fuente principal de exteriores, así como los hoteles y las compañías que se benefician de la industria cinematográfica.
¿Estamos preocupados? Diría que mucho, dijo Rudy Weissenberg, primer vicepresidente de producción de Estudios Telemundo, quien vive en Miami Beach. Muy preocupados.






























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