La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y el Departamento de Justicia fueron notificados a finales del verano que agentes del FBI habían descubierto lo que parecía ser una relación extramatrimonial que implicaba al director de la Agencia Central de Inteligencia, David H. Petraeus, dijeron las autoridades el domingo.
Pero los agentes policiales no notificaron a nadie, aparte del FBI o el Departamento de Justicia, hasta la semana pasada, debido a que la investigación estaba incompleta y a que las preocupaciones iniciales sobre posibles brechas de seguridad, que exigirían una acción más inmediata, no parecían estar justificadas, dijeron los funcionarios.
Las nuevos giros de los acontecimientos que llevaron a la dimisión repentina de Petraeus el viernes, arrojaron luz sobre las presiones competitivas que enfrentaron los agentes del FBI, que reconocieron los altos riesgos de cualquier investigación que involucrara al director de la CIA, pero que se sentían preocupados de exponer un asunto privado, sin consecuencias penales o de seguridad. Por primera vez el domingo, la mujer acerca de la que el informe sobre correos electrónicos acosadores expuso todo el asunto, fue identificada como Jill Kelley, de 37 años y residente de Tampa, Florida.
Algunos miembros del Congreso han protestado por el retraso en la notificación de la investigación del FBI sobre Petraeus hasta poco después de la elección presidencial.
Funcionarios policiales, que hablaron a condición de guardar el anonimato debido a lo delicado de la investigación, defendieron el manejo del FBI sobre el caso. Hay una gran cantidad de sensibilidades en un caso como éste, dijo un funcionario policial de alto nivel. Había indicios sobre posibles problemas de inteligencia y de seguridad, pero no fueron probados. Uno siempre se pregunta: ¿Cuáles son los requisitos de notificación? ¿Cuáles son los problemas de privacidad?
Steve Boylan, un coronel retirado que fue portavoz del general Petraeus en Irak y habló con él este fin de semana, confirmó el lunes que la íntima relación entre el señor Petraeus y su biógrafa, Paula Broadwell, comenzó después que el militar se retirara del ejército el año pasado, y cerca de dos meses después de que comenzara como director de la CIA. Terminó hace unos cuatro meses, dijo. En una carta a la fuerza de trabajo de la CIA el viernes, Petraeus reconoció haber tenido la relación. Broadwell no ha respondido a las reiteradas solicitudes de comentarios.
El coronel Boylan dijo que en sus conversaciones, Petraeus ha lamentado el gran dolor que esto ha causado a su familia, y dijo sobre la señora Petraeus: Furiosa sería (un término) demasiado moderado. Boylan habló en el programa Good Morning America, de la cadena ABC.
Un amigo cercano de la familia Petraeus, dijo que éste había recibido numerosas llamadas telefónicas de apoyo durante el fin de semana, incluyendo al ex presidente George W. Bush, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y la senadora demócrata Dianne Feinstein.
En virtud de los reglamentos militares, el adulterio puede ser un delito. En la CIA, puede ser un problema de seguridad, ya que puede volver a un oficial de inteligencia vulnerable al chantaje, pero no es un delito.






























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