Activistas y opositores pacíficos dentro y fuera de Cuba exigieron la inmediata liberación de Antonio G. Rodiles, director de la organización independiente Estado de Sats, radicada en La Habana, al cumplirse casi una semana de su arresto. Su detención ocurrió sorpresivamente cuando Rodiles exigía la excarcelación de otros colegas arrestados en la capital cubana.
En ese contexto, delegados y representantes de Sats en el exilio no sólo demandaron a las autoridades cubanas que dejen en libertad a Rodiles, preso desde el 7 de noviembre, sino también que la comunidad internacional y el exilio se solidaricen con el llamado por el respeto a su integridad.
“Mientras esté tras las rejas no descansaremos”, precisó la carta. “Les pedimos a los amantes de la libertad, la democracia y los derechos humanos de todo el mundo que apoyen la campaña por la liberación sin cargos de Antonio Rodiles”.
Sats es un movimiento que promueve el intercambio de ideas y la discusión abierta de la realidad de la isla. En otras ocasiones ha demandado abiertamente el cese de la censura que ejerce el gobierno cubano. Bajo la dirección de Rodiles, el movimiento ha realizado varios encuentros y debates de actualidad. Asimismo ha puesto en marcha propuestas de alcance político y social, entre ellas la llamada Demanda por otra Cuba, carta que exige al gobierno de Raúl Castro que ratifique los pactos del 2008 sobre derechos políticos y civiles de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
La Demanda por otra Cuba fue suscrita este año por decenas de figuras de la oposición dentro y fuera de la isla. El contenido de la carta surgió como resultado del análisis y la discusión de un grupo amplio de personas comprometidas en la búsqueda de un nuevo escenario político y social.
Uno de sus párrafos demanda a las autoridades de la isla que se garantice un marco legal y político para el pleno debate de ideas y soluciones a la crisis interna.
Rodiles cayó preso en un masivo operativo policial realizado el miércoles pasado y en el fueron detenidos con brutalidad al menos 11 activistas. Otros 16 disidentes y blogueros como Yoani Sánchez terminaron siendo arrestados al día siguiente, cuando se reunieron frente a una comisaría de La Habana para interesarse por la situación de sus amigos y colegas.
La ola de detenciones provocó críticas dentro y fuera de la isla. En La Habana, Elizardo Sánchez Santa Cruz, portavoz de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), pidió a las autoridades que abandonen su política de cero tolerancia y actos de hostigamiento. En Miami, la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen y grupos del exilio como el Directorio Democrático Cubano condenaron enérgicamente los atropellos.






























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