Hace 20 años, Gloria y Emilio Estefan decidieron abrir un lugar en donde la cocina cubana fuera la protagonista y que locales y turistas pudieran darle una probadita a los platos más típicos de la isla. Su local en Ocean Dr. ha sido testigo de cientos de historias que han perdurado, tanto como el sabor de sus recetas.
Fue aquí donde Jennifer López conoció a su primer esposo, Ojani Noa, quien trabajaba entonces con nosotros como mesero, dice Larry Edwards, el mesero más antiguo del local, quien trabaja allí desde su inauguración y ha visto pasar por sus mesas a miles de visitantes. Aquí vienen desde personas que trabajan en el área, turistas y clientes fijos que nos visitan desde hace años, hasta celebridades como Oprah Winfery, Mariah Carey y la mayoría de famosos latinos de Miami.
Con sus propias recetas de lechón asado, arroz con leche, mojo cubano, masitas de puerco, bistec de palomilla o mojito, entre otras delicias, el restaurante ha sobrevivido todos estos años conservando el mismo concepto. El local ha vivido diferentes transformaciones en su aspecto físico y ha pasado por la dirección culinaria de diferentes , sin embargo, se ha logrado mantener en el competitivo mercado de los restaurantes, con el mismo propósito que tuvieron los Estefan hace 20 años.
Es un honor trabajar aquí, sabiendo lo difícil que es mantener un restaurante abierto por tanto tiempo, y seguir siendo igual de exitosos, asegura su chef, el cubano americano Gastón Sánchez. En este negocio todos sabemos que aproximadamente el 80 por ciento de los locales cierran a los seis meses de abrir.
Yo crecí en la cocina de mi abuela, donde aprendí las bases de esta maravillosa gastronomía, agrega. Lo que hago en la cocina de Larios es aplicar lo que aprendí, conservar las recetas tradicionales que han mantenido abierto el local por tanto tiempo y darle mi propia interpretación, incluyendo también ingredientes y recetas de otros países latinos.
Es así como tradicionales platos como el tamal en cazuela, preparado como un estofado con cerdo y maíz tierno, tiene personalidad propia en Larios, acompañado esta vez por langostinos y chorizo, o el bacalao a la vizcaína, que en Larios ha sido influenciado por la cocina portuguesa, acompañándolo con garbanzos y papas.
Los cubanos son muy particulares con su comida, y cada uno tiene su propia versión de cada plato, comenta. En Larios buscamos mantener la calidad de nuestras recetas y de nuestro servicio, para seguir alimentando con pasión y alegría a los amantes de la buena mesa de la isla.•
Por su aniversario, el restaurante está ofreciendo un menú de precio fijo a $19.99, que representa el año en que abrió sus puertas. Incluye entrada, plato fuerte y postre, y está disponible durante todo noviembre.
LECHÓN ASADO
INGREDIENTES:
1 pierna de cerdo, de 8 a 10 lbs. (con el hueso y la piel)
6 a 8 tazas de mojo
2 cebollas medianas, picadas
1 cdta. de comino en polvo
1 taza de vino seco o de vino blanco seco
aceite de oliva
1cebolla grande, rebanada
PREPARACIÓN:
En un tazón mediano, mezcle el mojo, cebollas, comino, y vino seco para crear un adobo con la consistencia de una pasta grumosa. Lave el cerdo con agua fría y séquelo con papel toalla o con una toalla de cocina. Con un cuchillo afilado ábrale orificios por toda la piel. Colóquelo en una bandeja profunda para asar y viértale el mojo o adobo por encima cubriendo toda su superficie (si tiene una jeringa para rociar jugos, puede usarla para inyectarle el mojo al cerdo). Cubra y refrigere por 24 horas mínimo, volteando al menos una vez. Al otro día, caliente el horno a 325 grados F. Cubra el cerdo con papel aluminio y cocínelo durante 4 o 5 horas, aproximadamente 30 minutos por libra. Quítele el papel durante la última hora de asado para que se dore la piel. El cerdo estará listo cuando su temperatura interna (medida con un termómetro de lectura instantánea) alcance 180 grados F. Retírelo del horno, páselo a una tabla para picar y cúbralo con papel aluminio. Cuele el jugo que quedó en la bandeja con un separador de grasas y, una vez desgrasado, viértalo en una salsera (si no tiene un separador de grasa, vierta el jugo en un tazón profundo y déjelo enfriar; la grasa se acumula en la superficie y se puede sacar con un cucharón). Deje reposar por al menos 15 minutos y luego rebánelo. Caliente 2 o 3 cdas. de aceite de oliva a fuego medio, justo hasta que se sienta su aroma: añada luego las cebollas salteadas. Sírvalo con arroz blanco y frijoles negros y plátanos fritos verdes o maduros. Rinde 16 a 20 porciones.




























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