CIUDAD DE GAZA -- Las fuerzas israelíes mataron al comandante de la rama militar de Hamas, en uno de aproximadamente 20 ataques lanzados el miércoles contra la Franja de Gaza, la mayor ofensiva en el territorio palestino en casi cuatro años, en represalia por la reanudación de lanzamiento de cohetes hacia Israel.
El ministro de salud de Gaza dijo que 10 personas perecieron –incluidos dos niños pequeños–, mientras que los militares israelíes afirmaron que el ataque fue apenas el comienzo de una ofensiva más amplia, incluso por tierra.
Milicianos palestinos respondieron al ataque con más cohetes lanzados hacia Israel. Los militares israelíes informaron que su sistema de defensa “Cúpula de Hierro” interceptó 13 proyectiles enviados desde Gaza. La prensa israelí informó que los cohetes fueron derribados sobre la ciudad de Beersheba.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo que su país no podía tolerar que continuaran los ataques con cohetes contra sus ciudadanos. Agregó que las fuerzas castrenses estaban preparadas para ampliar la operación contra objetivos de Hamas en Gaza.
“Si surge la necesidad, los militares están preparados para expandir la operación. Seguiremos haciendo todo para proteger a nuestros ciudadanos”, advirtió.
Las fuerzas militares israelíes habían advertido antes que la operación podría escalar para incluir ataques terrestres.
“Todas las opciones están sobre la mesa. De ser necesario, estamos listos para iniciar una operación por tierra en Gaza”, anunció un mensaje en la cuenta de las fuerzas armadas en Twitter.
El ataque que mató a Ahmed Jabari marcó la reanudación de una política israelí de asesinar a líderes de las milicias palestinas. Se trata del funcionario más alto de Hamas que muere en un ataque desde comienzos del 2009, cuando terminó la última guerra en Gaza. Durante mucho tiempo, Jabari encabezó la lista de los milicianos más buscados por las autoridades israelíes.
Israel lo culpaba de una serie de hechos violentos, incluido el secuestro del soldado israelí Guilad Schalit en el 2006.
Los ataques aéreos ocurrieron después de que los palestinos habían lanzado cohetes desde Gaza y la aviación israelí había respondido, durante el fin de semana. Siete palestinos murieron y varios israelíes resultaron heridos por esos ataques.
Los militares israelíes informaron que sus aeronaves atacaron más de 20 instalaciones que servían como arsenales o plataformas de lanzamiento de cohetes. Entre las armas destruidas había cohetes capaces de alcanzar hasta 40 kilómetros (25 millas) dentro de territorio israelí.
El ministro de la defensa Ehud Barak dijo que la operación en Gaza no había concluido, y que los ataques habían causado ya daños severos, al eliminar prácticamente la capacidad de Hamas para lanzar proyectiles de largo alcance.
Columnas de humo negro se elevaron en la Ciudad de Gaza, donde ocurrieron por lo menos cinco ataques desde el aire. Las sirenas ululaban mientras la gente corría atemorizada en las calles y varios milicianos enfurecidos hacían disparos al aire.




























Mi Yahoo