“Siempre escuché hablar de Miami, ya fuera por su gente, por los filmes o la televisión. Y es tal cual me la imaginaba”, dice el artista cubano X Alfonso con un entusiasmo sereno, tal vez porque interiormente sabía muy bien que ese día, es decir la noche de este sábado en el Miami-Dade County Auditorium, por fin llegaría.
Su intención es compartir sobre un escenario muchas de las canciones que son parte de una obra de más de 20 años. “Es un lugar muy bonito”, agrega en entrevista con El Nuevo Herald. “He ido a muchos lugares, visto amigos que hacía décadas no veía. En estos días me he sentido muy bien con el cariño fuerte que recibo de la gente”.
Salvo por los tres años que estuvo en Barcelona, X Alfonso ha vivido toda su vida en la isla. “Vivo en Cuba porque nací allí, está mi familia, mi gente. Y me encanta. Mi gente me encanta”, subraya el artista, sin duda, uno de los referentes imprescindibles de la música de su país.
Ese mismo lugar es el que ocupan sus padres, los músicos Carlos Alfonso y Ele Valdés, creadores del grupo Síntesis. Desde su debut discográfico con En busca de una nueva flor, en 1978, en que la fusión de la música afrocubana, jazz y rock exploraba un nuevo sonido, la banda goza de una popularidad inquebrantable que le ha hecho sumar nuevas generaciones de fans.
De la misma manera que ha sido una escuela para otros músicos, Síntesis lo fue para X Alfonso, ya que empezó su carrera artística junto a ellos cuando sólo tenía 16 años. Durante su paso por el grupo fue tecladista, compositor y arreglista.
“Síntesis fue una gran oportunidad para trabajar con gente muy talentosa. Así conocí a Silvio Rodríguez. Con él aprendí mucho sobre música cubana, más exactamente de la raíz afro de nuestra música. También la música romántica, los ritmos que le sientan mejor a cada instrumento. Es un trabajo muy bonito de investigación. Todo eso ha sido un aprendizaje. La vida de artista es muy buena”, reflexiona Alfonso.
Asumiendo que todo tiene un ciclo, cuando abandonó la banda X Alfonso fundó, junto a Iván Latour y Osamu Menéndez, el grupo de rock Havana. Aunque han pasado los años, la banda es otro referente inevitables de la música cubana. Allí el artista se desempeñó como bajista, voz, arreglista y compositor.
Ahora todo esto es pasado, un buen pasado marcado como un tatuaje. Desde Mundo real (2000) X Alfonso ha emprendido una carrera en solitario que ya lleva siete discos en los que el rock es una excusa para adentrarlo en sus probabilidades sonoras y mezclarlo con otros géneros como el reggae y el pop. A su vez, esto no le ha impedido involucrarse en la producción de eventos, en componer y tocar varios instrumentos, como así también dirigir sus propios videos y componer música para cine – María Antonia y Habana Blues, por la que ganó un Premio Goya a la mejor banda sonora– y para diversas compañías de danza.
Su nuevo trabajo se llama Reverse. “Es como una vuelta a mis primeros años de mi carrera con el grupo Havana”, explica el músico de 36 años. “De tanto trabajar con programaciones y samplers quise hacer un disco de canciones. Es una vuelta atrás, a buscar un sonido fresco. Lo grabamos en un estudio en Cuba, como en los viejos tiempos. Quedó bastante bonito”. Y luego completa: “Es volver a hacer lo que hacía a nivel de sonoridad, pero también es una vuelta a los orígenes de la humanidad, a los valores esenciales”.




























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