Una semana después que el presidente Barack Obama ganó la reelección, La Habana ofreció un borrador de agenda para las negociaciones EEUU-Cuba que repite en mucho sus posiciones de años pero ofrece casi abiertamente cambiar a Alan Gross por cinco espías cubanos.
Las declaraciones del martes del ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla López, a la Asamblea General de la ONU recibió poca atención inicial de los medios de comunicación. Se difundió más ampliamente el miércoles por su ministerio y la misión diplomática cubana en Washington.
Obama, reelegido el martes de la semana pasada, ha levantado casi todos los límites a los viajes de los cubanoamericanos y las remesas a la isla, ha permitido visitas educacionales a otros residentes estadounidenses y reanudó pero también volvió a detener las conversaciones bilaterales sobre temas de migración.
Pero su administración ha dicho repetidamente que unas mejorías más significativas en las relaciones bilaterales sólo tendrían lugar después que Cuba libere a Gross, un subcontratista de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID) que cumple una sentencia de 15 años de prisión.
Wayne Smith, ex jefe de la diplomacia de EEUU en La Habana y actualmente miembro del Centro de Política Internacional en Washington, dijo que Rodríguez repitió los temas que La Habana siempre ha estado interesada en discutir con Washington.
El simplemente reiteró la posición de ellos. No veo nada nuevo aquí, comentó Smith.
Esto no tiene futuro. Las mismas demandas que en el pasado. No ofrece concesiones importantes en derechos humanos, etc., escribió en un correo electrónico Jaime Suchlicki, jefe del Instituto de Estudios Cubanos y Cubano Americanos en la Universidad de Miami.
Arturo López-Levy, un ex analista del gobierno cubano y ahora profesor en la Universidad de Denver, calificó el discurso de Rodríguez de una lista de demandas máximas que muestra que el conflicto bilateral se puede manejar mejor, pero no resolver durante el próximo término de Obama.
Pero agregó que las palabras del ministro evocaron la oferta de Obama de un nuevo inicio en las relaciones con Cuba poco después que ganó la Casa Blanca en el 2008.
El Departamento de Estado de EEUU dijo que no tenía comentarios sobre la propuesta de Rodríguez.
Hoy, aquí y ahora, estoy de nuevo enviando al gobierno de EEUU un borrador de agenda para un diálogo bilateral encaminado a acercarnos a la normalización de relaciones, dijo Rodríguez.
Los puntos de su agenda incluyen levantar todas las sanciones de EEUU; sacar a Cuba de la lista de EEUU de países con vínculos con el terrorismo internacional; y poner fin a la Ley de Ajuste Cubano y a la política de pies mojados, pies secos, que La Habana se queja que atrae injustamente a los inmigrantes cubanos a Estados Unidos.
Otros puntos del borrador de agenda incluyeron compensación por los daños causados por las sanciones estadounidenses, la devolución del territorio que ocupa la Base Naval de EEUU en Guantánamo; poner fin a Radio/TV Martí; y detener el apoyo financiero de EEUU a disidentes.






























Mi Yahoo