WASHINGTON -- El huracán Sandy redujo en octubre la producción industrial en Estados Unidos, último indicio de que la supertormenta podría frenar temporalmente aún más la debilitada economía.
Empero, la producción de maquinaria, y pertrechos bajó en forma especialmente notable, reflejo de la extrema cautela de las empresas.
La Reserva Federal informó el viernes que la producción industrial bajó un 0.4 por ciento el mes pasado, tras aumentar un 0.2 por ciento en septiembre. De forma anecdótica, excluyendo el impacto de la tormenta, la producción de las fábricas, minas y empresas de servicios públicos habría aumentado un 0.6 por ciento.
La producción fabril, el componente más importante, bajó un 0.9 por ciento, según la Fed. La producción de las empresas eléctricas y de otros servicios públicos declinó un 0.1 por ciento, mientras que la minería, incluyendo la producción de petróleo y gas, subió un 1.5 por ciento.
El sector fabril se ha debilitado desde comienzos del segundo trimestre, en parte porque las empresas han postergado la compra de bienes duraderos. Esa tendencia continuó en octubre, ya que la producción de maquinaria retrocedió un 1.9 por ciento, y la de equipos eléctricos y componentes bajó un 1.4 por ciento.
Muchas empresas y negocios temen el aumento de los impuestos y las reducciones del presupuesto federal – el llamado “abismo fiscal”– que entrará en vigencia en enero a no ser que el Congreso llegue a un acuerdo presupuestario antes. Casi todos los economistas temen una recesión en el primer semestre del 2013 si no concuerdan en sus gastos el presidente Barack Obama y los legisladores.
Sandy ha perjudicado además la economía, aunque casi todos los expertos creen que su impacto desaparecerá en las próximas semanas.
La tormenta llegó a tierra en el noreste del país el 29 de octubre, afectando una amplia zona desde Carolina del Norte a Maine. Dos sondeos fabriles regionales difundidos el jueves indicaron además que Sandy afectó este más la producción fabril en la zona de Filadelfia y Nueva York.
Sandy perjudicó igualmente las ventas detallistas en octubre y aumentó la semana pasada las solicitudes de beneficios por desempleo a su mayor nivel en 18 meses, según informaciones gubernamentales difundidas la semana pasada.
Empero, los consumidores cerraron también sus carteras el mes pasado en las compras detallistas ante la ansiedad que les produce el abismo fiscal. El gasto consumidor aporta en Estados Unidos el 70 por ciento de la actividad económica. Muchos economistas creen que la economía crecerá en el cuarto trimestre apenas un 2 por ciento.





























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