WASHINGTON -- Dirigentes del Congreso expresaron el viernes su confianza en llegar a un acuerdo con el presidente Barack Obama para evitar la combinación de alzas de impuestos y recortes presupuestarios que podrían descarrilar la economía al cierre de este año.
Las declaraciones de las partes involucradas constituyeron una inusitada muestra de unidad que reflejó la importancia de lo que está en juego, en un país cansado del estancamiento político.
“Creo que podemos lograr esto”, dijo el republicano John Boehner, líder de la Cámara de Representantes, después del encuentro con Obama en la Casa Blanca, en el que participaron otros dirigentes legislativos.
Un tono similar se apreció en casi cada protagonista del dividido gobierno: el portavoz de Obama, Jay Carney; el principal republicano en el Senado, Mitch McConnell; la dirigente de la bancada demócrata en la cámara baja, Nancy Pelosi, y el líder de la mayoría en la cámara alta, Harry Reid.
“Entendemos nuestra responsabilidad”, dijo Pelosi. “Confío en que una solución esté a la vista”.
Los republicanos aceptan que cualquier acuerdo para reducir la deuda debe incluir ingresos por concepto de impuestos, y los demócratas reconocen que debe reducirse el gasto en varios programas que ayudan a millones de personas.
“Debemos asegurarnos de cooperar, de trabajar en conjunto, de encontrar un terreno en común para lograr compromisos difíciles”, declaró Obama frente a los periodistas al inaugurar las negociaciones.
El presidente insiste en que cualquier acuerdo debe incluir más impuestos al 2 por ciento de estadounidenses que ganan más. El presidente sostiene que los impuestos deben subir al comienzo del año próximo para todos los individuos que ganan más de $200,000 al año y para las familias que obtienen más de $250,000.
Líderes republicanos han prometido oponerse a aumentar la tasa al considerar que se perderían empleos, aunque han señalado que están abiertos a agregar ingresos a través de recortes a las deducciones y créditos.
“Espero que esto sea un proceso fructífero que dé paso a un acuerdo que reduzca el déficit de forma equilibrada”, reiteró el Obama.
Destacados economistas han advertido que la nación podría caer nuevamente en recesión si no se logra un acuerdo.
La Casa Blanca informó que el punto de inicio de Obama para las negociaciones es el presupuesto de febrero, combinado con 16,000 billones de dólares en nuevos ingresos para la siguiente década y modestos recortes a los programas sociales. El plan del presidente promete 4,400 billones de dólares en reducción al déficit en los siguientes 10 años.






























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