La Bohème, una de las óperas más célebres de Giacomo Puccini (1858-1924) reúne por primera vez en Miami a dos cantantes hispanos de alcance internacional: la soprano méxicoamericana Ailyn Pérez y el tenor mexicano Arturo Chacón-Cruz.
La producción de la Florida Grand Opera (FGO) se presentará en el Ziff Ballet Opera House del Adrienne Arsht Center for the Performing Arts, a partir del sábado 17, y en el Au-Rene Theater del Broward Center for the Performing Arts, el jueves 6 y el domingo 8 de diciembre.
En esta ocasión, la temporada de la FGO adquiere un significado especial por presentar a Ailyn Pérez, la primera hispana en obtener el premio Richard Tucker 2012, un galardón que otorga la Richard Tucker Music Foundation a aquellos cantantes líricos estadounidenses que poseen una carrera internacional importante.
Considero que este reconocimiento es un gran estímulo para seguir adelante y una oportunidad para mostrar al mundo nuestra cultura, expresó Pérez a el Nuevo Herald, a pocas horas de llegar de Nueva York, donde asistió a la gala de premiación, el domingo, en el Lincoln Center.
La Richard Tucker Music Foundation es una organización cultural sin fines de lucro dedicada a perpetuar el legado artístico del famoso tenor de Brooklyn, que vivió entre 1913 y 1975. El premio se instituyó hace 34 años.
Con este reconocimiento, la soprano, nacida en Chicago, se suma al selecto grupo de estrellas en el que se encuentran, entre otros intérpretes, Renée Fleming, Deborah Voigt, David Daniels y Stephen Costello, su esposo, que resultó ganador en el 2009.
Me gusta cantar en Miami porque aquí existe una comunidad latina que sabe apreciar la ópera, dijo la Pérez, tras afirmar que si los hispanos gustan tanto de la ópera se debe a que se identifican con sus historias.
El argumento de La Bohème, ambientado en el París de 1830, se centra en el romance entre Mimi, una joven modista, y Rodolfo, un poeta que decide abandonarla, sin imaginarse que está enferma de muerte.
El personaje es precioso, aunque la he cantado en varias ocasiones, su belleza me sigue sorprendiendo, señaló la soprano de 33 años. Aunque sabe que está enferma piensa que todo pasará. No hay muchas heroínas que tengan un momento tan bello como la escena final del dúo con Rodolfo.
Arturo Chacón-Cruz, Rodolfo en la trama, dijo que esta producción de la FGO le dio la oportunidad de trabajar con una intérprete sensible de voz muy hermosa.
Para mí es un gran descubrimiento, confesó el tenor. Si nuestra pareja funciona es porque tenemos química y nos vemos bien en escena. Cuando uno piensa en los enamorados, se los imagina así.
El tenor de 35 años, casado con la soprano canadiense Venetia-Maria Stelliou, conoce su personaje al dedillo. En sus 14 años de carrera lo ha cantado en las óperas de Washington, Los Angeles, Bolonia, Bavaria, Berlín, entre otras compañías de renombre.
Rodolfo no es ni un rey ni un duque, como suele ocurrir con los personajes de otras óperas. Es un hombre con los pies en la tierra que tiene todo lo necesario para llegar al corazón del público, aparte de su riqueza musical, afirmó el tenor, nacido en Ciudad Obregón, México.






























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