Lo que Jeffrey Loria planeó Bud Selig lo ratificó.
Los Marlins de Miami anunciaron este lunes que el megacanje que involucró a 12 jugadores con los Azulejos de Toronto la pasada semana fue aprobado por el comisionado de las Grandes Ligas.
Desde el pasado martes he revisado cuidadosamente la transacción propuesta entre los Marlins de Miami y los Azulejos de Toronto, expresó Selig en un comunicado.
Después de un examen exhaustivo de la información concluyo que esta operación que involucra a jugadores establecidos y peloteros jóvenes y prospectos representa un canje creíble por parte de ambos clubes y no viola ninguna norma expresa de las Grandes Ligas.
Miami envió a Toronto a los lanzadores Josh Johnson y Mark Buehrle, los infielders dominicanos Emilio Bonifacio y José Reyes y el receptor John Buck en lo que significó la transacción más grande en la historia de dos décadas del equipo.
Con la salida de estos cinco peloteros los peces se libraron de más de $160 millones en salarios y volvieron a la etapa de austeridad que caracterizó a la franquicia sudfloridana en los últimos años.
A cambio recibieron de Toronto a siete peloteros: los infielders cubanos Yunel Escobar y Adeiny Hechavarría, el pitcher venezolano Henderson Alvarez, los serpentineros Justin Nicolino y Anthony DeSclafani, el jardinero central Jake Marisnik y al catcher Jeff Mathis. Miami también deberá pagar dinero en efectivo a los Azulejos.
Este canje produjo mucha controversia en el sur de la Florida pues se realizó apenas ocho meses después que los Marlins inauguraron en Miami su nuevo estadio de pelota construido, básicamente, con fondos públicos.
La inversión de $634 millones (los Marlins aportaron $125) en el gigante de la Pequeña Habana levantó grandes expectativas entre los fanáticos del béisbol que soñaron con una nueva era del equipo, a raíz de las grandes contrataciones que se realizaron en la temporada baja del 2011.
Pero los $191 millones ofrecidos a Reyes, Buehrle y al cerrador Heath Bell no dieron el inmediato fruto que esperaba el dueño Loria y desde julio comenzó el proceso de desmantelamiento que involucró la partida de Hanley Ramírez, Aníbal Sánchez, Omar Infante, Edward Mujica y Gaby Sánchez.
Después de quedar en el último puesto de la División Este de la Liga Nacional los Marlins cambiaron a Bell a Arizona y despidieron también a su mánager venezolano Ozzie Guillén.
Terminamos en el último lugar en los últimos dos años y eso es inaceptable para nuestros fanáticos, para nosotros como organización y para mí, comentó Loria. Queremos volver a nuestra senda de la victoria y queremos un equipo ganador para nuestros fanáticos. Es nuestra obligación hacer los cambios necesarios para hacer de nosotros un equipo ganador de nuevo.




























Mi Yahoo