Iba a ser un caso de asociación delictiva de grandes proporciones en el sur de la Florida.
Una importante empresa de seguridad privada facturó al condado de Miami-Dade millones de dólares por servicios de seguridad que no proporcionaba en sus estaciones de Metrorail, alegaron los fiscales. En total, ocho empleados o ex empleados de Wackenhut fueron acusados en un caso de sobrefacturación que se cree que costó a los contribuyentes más de $3 millones.
Pero dos años más tarde, el caso se ha desmoronado.
La mayoría de los acusados recibieron libertad condicional. Los cargos contra dos ejecutivos de alto nivel fueron retirados. Y un juez desestimó los cargos contra otro acusado.
Y en el último caso, el ex supervisor de Wackenhut, Elijah Pendleton, de 69 años, acordó el mes pasado una pena de cinco años de libertad condicional, más 150 horas de servicio comunitario.
Los fiscales estatales retiraron el cargo de asociación delictiva contra Pendleton, que supervisó el contrato de Wackenhut con Metrorail, después que un testigo clave se retractó durante una deposición.
Como parte de un acuerdo civil, Wackenhut ha pagado al condado $3 millones.
Wackenhut, que comenzó a custodiar las estaciones de Metrorail en 1989, ha cambiado su nombre a G4S Secure Solutions, y está buscando nuevos contratos del condado. La firma estuvo entre varias seleccionadas para garantizar la seguridad en el Puerto de Miami, y por dos asociaciones de propietarios de viviendas de Miami-Dade el año pasado.
Estamos aliviados de que esto haya quedado atrás y de que la compañía no fuera acusada, dijo una portavoz de G4S la semana pasada. Creemos que la honestidad y la integridad de la empresa se han reconocido como intactas.
Los fiscales de Miami-Dade dijeron que empleados de Wackenhut robaron por lo menos $76,000 en 3,500 horas de trabajo de seguridad no realizadas entre el 2002 y el 2005.
Los empleados conspiraron para facturar al condado por turnos fantasma, es decir, turnos de seguridad nunca cumplidos, o sólo parcialmente cumplidos, dijeron los fiscales.
El monto total facturado fraudulentamente al condado es posiblemente mucho más, dijeron los investigadores, porque una auditoría del condado estimó en el 2008 que la sobrefacturación era de $3 millones a $5 millones.
Wackenhut ha insistido desde hace mucho en que la auditoría fue defectuosa.
La compañía ha estado bajo escrutinio desde el 2005, cuando ex empleados presentaron una serie de demandas que alegaban que la empresa no podía cubrir sus turnos, obligando a los supervisores y patrullas móviles a llenar los vacíos.
Después que las acusaciones salieron a la superficie, el condado dejó de hacer negocios con la empresa, con sede en Palm Beach Gardens.
En septiembre del 2010, la policía de Miami-Dade arrestó a Pendleton, Nathan Holmes, Robert Alvarado, William Acosta y Roberto Pereira. Cada uno de ellos se declaró culpable de robo en mayor cuantía, acordando cinco años de libertad condicional y cooperar contra Pendleton y los empleados de alto nivel.
Una secretaria, Erika Reyan, y dos ejecutivos de alto nivel, René Pedrayes y Eduardo Esquivel, fueron acusados posteriormente, ese mismo mes.






























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