El hombre del sur de la Florida que murió después de ganar un concurso de comer cucarachas se atragantó con “partes de cuerpos de los antrópodos y su propio vómito”, según un informe publicado el lunes por la oficina del médico forense de Broward.
Más de 30 personas participaron en el concurso del 6 de octubre para ganar serpientes raras en Ben Siegel Reptiles, en Deerfield Beach, pero Eddie Archbold, de 32 años, fue el único que se enfermó. A partir de la fase de clasificación para el gran premio del concurso pitón bola de marfil, Archbold comió casi 2 onzas de gusanos de la harina, 35 gusanos del cuerno y un cubo lleno de cucarachas discoides.
Un video muestra a Archbold forzando un puñado de los insectos vivos en su garganta, cubriéndose la boca con las manos para que no pudieran salir. Parece estar a medio mascar mientras traga, golpeándose finalmente el pecho y levantando los brazos en señal de triunfo con pedazos de insectos saliéndole de la boca.
Bill Kern, un entomólogo de la Universidad de Florida que también ha comido insectos, especuló que podría haber sido una reacción física o psicológica lo que hizo vomitar a Archbold poco tiempo después del concurso.
“Si estaba comiendo discoides, eso es un insecto grande”, dijo Kern al describir el efecto psicológico. “Cuando usted los muerde, lo que recibe es un chorro de cuerpos grasos, el contenido intestinal y la hemolinfa, que es esencialmente la sangre de los insectos. Al morder, se ejerce presión sobre el exoesqueleto, por lo que, cuando éste se rompe, sale un chorro”.
Kern también describió las patas de las discoides como “cubiertos de espinas muy fuertes” que podrían irritar el esófago y el estómago, además de las “alas crujiente, coriáceas, semejantes al papel, que tienes que masticar”.
Esa desagradable experiencia fue compartida por Matthew Karwacki, un estudiante de 26 años de edad de Florida Career College, que tragó gusanos y grillos en el mismo concurso en el que murió Archbold. Se rindió después de una cucaracha, porque “su mente estaba fuera de sí”.
“Si usted lo mira en un sentido real, sólo se trata de invertebrados: no es diferente de los camarones o cangrejos”, dijo, hablando con admiración sobre el control mental de Archbold. “Si los atrapan en cestas en Maryland, la gente les pondría Old Bay y se los tragaría”.
Karwacki dijo que habló con Archbold después de la competencia y que parecía estar bien.
“Cuando terminó, se sentía bastante complacido”, dijo Karwacki. “Lo felicité y le dije: ‘Tú eres mejor que yo’”.
Después que Archbold ganó el concurso y la pitón bola de marfil de $850, el hombre de West Palm Beach empezó a vomitar fuera de la tienda de reptiles. Se desplomó unas cuantas puertas más abajo y fue llevado al centro de atención Broward Health Norte, según la oficina del jefe de la policía de Broward.
Nadie de la tienda de reptiles, en 3314 W. Hillsboro Blvd., estuvo disponible para hacer comentarios el lunes. El propietario, Ben Siegel, dijo a The Miami Herald el mes pasado que todos los participantes habían firmado un documento de renuncia a toda reclamación. Este fue el primer concurso de comer insectos, pero Siegel dijo que no es inusual que los empleados y los clientes se desafíen entre sí a comer los insectos que se venden en la tienda como alimento para las mascotas.
Kern, el entomólogo, dijo que los insectos fueron “probablemente sólo una causa periférica” de la muerte de Archbold. Consumir volúmenes tan grandes de cualquier alimento tan rápidamente, podría hacer que cualquiera se ahogue o empiece a vomitar.
“Comer insectos es algo que una cuarta parte de la población del mundo hace”, dijo. “Pero por lo general, primero los cocinan”.






























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