Los tratamientos naturales de la antigüedad nunca pierden vigencia, se trasforman o se mejoran gracias a la tecnología, como sucede con las
modernas aplicaciones de la crioterapia, la talasoterapia o la haloterapia que hoy día se pueden practicar en el espacio mínimo de una cámara personal y en las instalaciones de un spa.
Este tipo de tratamientos holísticos hace uso de elementos naturales como el frío, la sal o el mar, y tiene propiedades curativas no invasivas, que han sido usadas por años en Europa, destaca Lorena Martin, CEO y presidenta de Ageless Cocoons, un centro en Key Biscayne al que ha traído los principios de terapias milenarias naturales de desintoxicación, relajación y revitalización condensados en estas modernas cámaras de tratamiento.
La crioterapia o terapia con frío, que tiene origen en los baños curativos en ríos y lagos gélidos de Rusia, se concentra en la cámara Cyrosauna Chamber y se le condidera un tratamiento del siglo XXI. Fusiona los avances de la física y la fisiología, y se basa en la idea de que la salud se beneficia con las bajas temperaturas.
Recientemente, el Dr. Oz presentó e hizo una demostración de la cámara de crioterapia en su programa de televisión y calificó su efecto de un frío saludable, especialmente para curar lesiones deportivas, gracias a que promueve la desinflamación de nervios y vasos capilares y de esta manera contribuye al alivio del dolor.
Aparte de recibir a deportistas y entrenadores para el tratamiento en Ageless Coccoons, Martin destaca que recibe a diario a personas que quieren someterse al efecto de las bajas temperaturas en busca de una sensación de bienestar y energía, así como también aliviar problemas de artritis.
La cámara de crioterapia reemplaza los tratamientos para el dolor y la fatiga muscular que anteriormente se hacían en bañeras llenas de hielo, especialmente para los atletas después de una maratón, destaca Martin, quien es esteticista y se entrenó en Los Angeles en manejo de las cámaras de tratamiento.
Muchos equipos deportivos cuentan con una cámara propia para las terapias de sus jugadores, comenta.
La cámara de crioterapia es una especie de tanque que se abre verticalmente y permite al individuo entrar y permanecer de pie durante la sesión. Una vez cerrada, se activa una capa de vapor de nitrógeno a una temperatura de -150 a -170 grados Celsius por un tiempo controlado de dos a tres minutos.
Debe haber completa ausencia de humedad; las personas se quejan al principio del frío chocante, pero cuando salen hablan de una sensación de energía y bienestar, comenta Martin.
Tenemos desde atletas, hasta quienes usan el tratamiento para aliviar la depresión o aumentar la libido, ya que el frío estimula la segregación de endorfinas. También en cada sesión se queman 500 calorías por sesión, agrega.
La crioterapia no tiene contraindicaciones para las personas sanas, no obstante quienes sufran algún tipo de dolencia deben consultar con su médico, observa.
No sólo las propiedades del frío se pueden compactar en una cámara. Junto a la criosauna, Martin ofrece los beneficios de la cápsula de haloterapia o Salt Cocoon y de la talasoterapia.




























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