Los cubanos somos expertos en crear mitos y dichos. Han pasado más de 50 años desde que llegamos a estas tierras y seguimos diciendo: Hialeah, agua fango y factoría (algo que fue, pero que ya no existe) y hasta los propios cubanos de la isla lo repiten sin saber lo que dicen.
En las nuevas oleadas de jóvenes que llegan buscando una nueva vida, pasa lo mismo. Al poco tiempo de su arribo, empiezan las frustraciones. Al no poder navegar en el río de dinero que crearon en su mente, algunos comienzan a inventar dichos y mitos, como: “Esto es un comunismo con comida y olvídate de eso”. Esto a la larga nos trae malos resultados. Los que no son cubanos nos miran como locos desenfrenados y con poca seriedad.
Analicemos: el comunismo es censura total en los medios de comunicación, pena de cárcel por ser desafecto al gobierno, por expresar criterios subversivos, por reunión ilícita, por peligrosidad ciudadana, por ser un potencial delincuente sin cometer delito, etc. Parece que en Miami es igual que en Cuba (según los nuevos analistas), pero con la diferencia que hay comida. Y el “olvídate de eso” denota la carencia de un criterio válido para discutir un tema. Viva la tierra que me dio asilo, y no me puedo olvidar de eso. Esto suena mejor.
Luis Diego
Hialeah



























Mi Yahoo