Cartas

Comunismo con comida

 

Los cubanos somos expertos en crear mitos y dichos. Han pasado más de 50 años desde que llegamos a estas tierras y seguimos diciendo: Hialeah, agua fango y factoría (algo que fue, pero que ya no existe) y hasta los propios cubanos de la isla lo repiten sin saber lo que dicen.

En las nuevas oleadas de jóvenes que llegan buscando una nueva vida, pasa lo mismo. Al poco tiempo de su arribo, empiezan las frustraciones. Al no poder navegar en el río de dinero que crearon en su mente, algunos comienzan a inventar dichos y mitos, como: “Esto es un comunismo con comida y olvídate de eso”. Esto a la larga nos trae malos resultados. Los que no son cubanos nos miran como locos desenfrenados y con poca seriedad.

Analicemos: el comunismo es censura total en los medios de comunicación, pena de cárcel por ser desafecto al gobierno, por expresar criterios subversivos, por reunión ilícita, por peligrosidad ciudadana, por ser un potencial delincuente sin cometer delito, etc. Parece que en Miami es igual que en Cuba (según los nuevos analistas), pero con la diferencia que hay comida. Y el “olvídate de eso” denota la carencia de un criterio válido para discutir un tema. Viva la tierra que me dio asilo, y no me puedo olvidar de eso. Esto suena mejor.

Luis Diego

Hialeah

Más de Cartas

  •  

Miembros de la Fuerza Aérea ayudan a los damnificados en Moore, Oklahoma, a recuperar pertenencias tras el paso devastador del tornado del lunes pasado.

    Una catástrofe insólita

    El gigantesco tornado de dos millas de ancho que devastó un suburbio de Oklahoma City fue algo nunca visto en muchos años. La velocidad de sus vientos también fue algo insólito.

  • Una relación especial

    Qué clarificante el análisis de Vicente Echerri sobre Cuba y su “relación especial” con los Estados Unidos [ver La república que no supimos conservar, Perspectiva, 23 de mayo].

  •  

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, habla el 17 de mayo sobre el informe sobre drogas en Bogotá, Colombia

    Despenalizar las drogas, un error

    Andrés Oppenheimer se equivoca apoyando la propuesta de despenalizar el uso de drogas (ver el artículo La OEA y la marihuana, América Latina, 23 de mayo], primero, porque obviamente representa una derrota para la sociedad en general; segundo, porque es una derrota de los valores y principios cristianos de la cultura occidental, es como aceptar un chantaje; tercero, porque la desprestigiada OEA y su secretario general, José Miguel Insulza, que tienen una trayectoria histórica de errores y equivocaciones, no tienen la capacidad para hacer ese tipo de propuestas que afectan la médula misma y el nervio de la sociedad en general; cuarto, la OEA no representa a los pueblos, representa a los gobiernos de turno y sus intereses.

El Nuevo Herald

Súmese a la
discusión

el Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y se alamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

el Nuevo Herald utiliza una aplicación de Facebook para su sistema de comentarios. Usted debe ingresar con su cuenta de Facebook para hacer comentarios en nuestro sitio. Si tiene preguntas acerca de cómo hacer comentarios usando su cuenta de Facebook, haga click aqui.

¿Tiene información noticiosa que compartir con nosotros? Haga click aqui para enviarnos su información o inscríbase para participar en la red de Public Insight Network, que le permite convertirse en una fuente de información para el Nuevo Herald y The Miami Herald.

Esconder Comentarios

Esto afectará los comentarios en todas las historias.

Canceler OK
  • Videos