DENVER -- Anthony Orozco, de 19 años, estudiante del colegio comunitario y jugador de fútbol en el sureste de Colorado, enfrenta cargos penales por algo que pronto será legal a lo largo de este estado: la posesión de un poco de marihuana y una pipa que usaba para fumarla.
Orozco dijo que un día de septiembre, él y unos cuantos amigos conducían en Lamar, en las planicies cercanas a la frontera con Kansas, cuando fueron detenidos. Después de que el oficial de policía encontró marihuana en el automóvil, Orozco recibió un citatorio por posesión y parafernalia de drogas —delitos menores que conllevan individualmente una multa de $100 — y le dieron una fecha para presentarse a la corte.
“Nos tratan como delincuentes”, afirmó Orozco.
¿Pero, es así? En las inciertas semanas posteriores a la votación en Colorado para legalizar pequeñas cantidades de marihuana para uso recreativo, la respuesta en cientos de casos menores de drogas depende menos de la ley y más de la ubicación. Cientos de casos menores por marihuana ya están siendo descartados aquí y en el estado de Washington, que aprobó una iniciativa similar. Departamentos de policía han dejado de entablar cargos en contra de adultos de 21 años en adelante por posesión en menor escala, que será legalmente sancionada una vez que las leyes entren en vigor en las próximas semanas.
Sin embargo, fiscales en precintos más conservadores en Colorado han jurado seguir presionando con casos de marihuana existentes y siguen citando a la gente por posesión. Al mismo tiempo, varios poblados desde los suburbios de Denver hasta las montañas occidentales están votando para impedir que nuevos establecimientos de venta de marihuana al menudeo, con licencia del estado, abran en sus comunidades.
“Esto está evolucionando tan rápidamente que no sé qué va a pasar después”, dijo Daniel J. Oates, el jefe de policía en Aurora, justo al este de Denver.
Reguladores en el estado de Washington también se están rascando la cabeza. Y están en busca de guía con respecto a cómo crear un sistema de licencias para producción, manufactura, distribución y ventas; todo para un plazo del 1 de diciembre del 2013. Dicen que Colorado, para bien o para mal, está adelantado a la mayoría de los estados en la regulación de la marihuana, primero para uso médico y ahora para fines recreativos.
“Colorado tiene un mercado más regulado, así que serán una buena guía”, destacó Brian E. Smith, portavoz del Consejo de Control de Licor del Estado de Washington. Sin embargo, ningún lugar o sistema, concedió Smith, puede hacer más que sugerir qué pudiera funcionar. “No existe un verdadero precedente que nosotros podamos seguir”, dijo.
La ley de Washington, llamada I-502, entrará en vigor este 6 de diciembre, lo cual también deja un año de limbo durante el cual el sistema de licencias del estado aún no existirá, pero sí lo hará la posesión legalizada. Además, existen espinosos interrogantes de tipo mecánico que deben resolverse durante ese periodo, como la manera de equilibrar el mandato del estado de “acceso suficiente” para marihuana con licencia con sus prohibiciones sobre negocios de cannabis a 300 metros de una escuela, parque, campo de juegos o centro de cuidado infantil.





























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