Al cabo de seis meses de negociaciones con los reguladores federales sobre el envejecido sistema de alcantarillado de Miami Dade, el condado ha presentado un plan de $1,500 millones en 15 años para reconstruir las tuberías, bombas y plantas de tratamiento de aguas residuales, que en algunos casos tienen casi 100 años de antigüedad.
Los líderes del condado idearon la propuesta en un intento por defenderse de una demanda federal, y de millones de dólares en posibles multas por no cumplir la Ley Federal de Aguas Limpias. El condado también ha propuesto la sustitución o reparación de una buena parte de las 7,500 millas de líneas de alcantarillado, que se rompen regularmente y derraman millones de galones de desechos en bruto en las vías fluviales locales y la Bahía de Biscayne.
Antes de que se inicie cualquier obra, el Departamento de Justicia y la Agencia de Protección Ambiental que puso al condado bajo advertencia en mayo deben aceptar los términos del condado. El plan, conocido como un decreto de consentimiento, también debe ser aprobado por una mayoría de los comisionados del condado. Esto podría ocurrir en fecha tan temprana como a finales de enero o principios de febrero.
Uno de los trabajos más importantes de reparación sería una reconstrucción al costo de $555 millones de la controversial planta de tratamiento de aguas residuales de Virginia Key. Estructuras completas de hormigón serían reconstruidas, y las estaciones de bombeo y los sistemas eléctricos serían reemplazados. El plan prevé gastar otros $394 millones en arreglos similares en otras dos instalaciones de tratamiento de aguas, en Goulds y North Miami.
Otros $408 millones se gastarían en sustituir y rehabilitar las 1,035 estaciones de bombeo del condado, y millas de líneas de transmisión que van hacia y desde las plantas.
El plan ya ha recibido algunas críticas.
El grupo llamado Biscayne Bay Waterkeepers, activistas por la limpieza de las aguas que solicitaron unirse a la acción federal contra el condado, dice que gastar cientos de millones de dólares para la reconstrucción en Virginia Key es un desperdicio, porque la lengua de tierra es probable que se encuentre bajo el agua dentro de 50 años.
El grupo se refiera a un estudio reciente de la revista Science, que mostraba que los casquetes polares de Groenlandia se están derritiendo a tres veces la tasa que se creía originalmente. También dicen que un convenio sobre el cambio climático que Miami-Dade acordó con otros tres condados el cual aceptó un estudio del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos, que muestra que los niveles del mar aumentarán en 3 pies para el 2060, indica que la planta de Virginia Key podría estar en peligro.
Jugárselo todo en Virginia Key en la forma en que lo están haciendo, es estúpido, dijo el abogado Albert J. Slap, defensor del medio ambiente que representa a los Waterkeepers. No hay ni un centavo para el blindaje de la planta, o para levantarla. Está en una isla de la barrera.
Doug Yoder, director adjunto del departamento de acueductos y alcantarillado del condado, no cuestionó las conclusiones del Cuerpo del Ejército, y dijo que el condado podría abandonar la planta de Virginia Key por una nueva planta en el límite occidental del condado si los reguladores federales lo exigen.





























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