El error que hizo embestirse a un autobús lleno de Testigos de Jehová contra un paso a nivel en el Aeropuerto Internacional de Miami parece ser la primera tacha registrada tanto para el chofer como para la compañía de autobuses.
El chofer, Ramón Ferreiro, de 47 años, dio un giro equivocado en South Le Jeune Road. Iba demasiado rápido, y al parecer, con su velocidad pasó múltiples señales que alertaban de la baja altura en la explanada de llegada al aeropuerto.
Cuando chocó el autobús de 11 pies de altura en el paso a nivel, dos personas sentadas en el frente murieron y los restantes 30 pasajeros tuvieron que ser llevados a hospitales.
Ferreiro tenía una licencia comercial de manejo válida con la aprobación adecuada para transportar pasajeros, de acuerdo con los registros del Departamento de Seguridad en las Carreteras y Vehículos de Motor de la Florida.
El tenía una licencia para manejar lo que estaba manejando, dijo la portavoz Kirsten Olsen-Doolan.
Ferreiro no tenía antecedentes criminales, ni había estado nunca antes en una corte civil. Es originario de Cuba, y no está claro cuánto tiempo lleva en Estados Unidos. El no devolvió llamadas hechas por el Miami Herald.
Tampoco está claro si Ferreiro comprendió las múltiples señales amarillas en el aeropuerto, que alertaban que los vehículos altos debían doblar antes del paso a nivel.
Funcionarios del aeropuerto han sugerido que las señales podrían ser confusas para alguien que no lee en inglés.
No hay registros de cómo Ferreiro tomó la prueba para recibir su licencia comercial de manejo, sólo que la aprobó y recibió su licencia plena en octubre del 2010, de acuerdo con Olsen-Doolan. Es posible tomar la prueba escrita en español y usar un intérprete para la prueba práctica de manejo.
El vecino de la puerta de al lado de Ferreiro, Diosdado Rodríguez, dijo a un reportero en español del Miami Herald que no sabía cuan bien Ferreiro hablaba inglés, pues ellos siempre se comunican en español.
El es una persona excelente nunca hubiera querido lastimar a alguien, dijo Rodríguez. Ahora debe estar pasando un mal momento.
El pasajero Serafín Castillo, de 86 años, resultó muerto del impacto en el accidente del sábado, y Francisco Urena, de 57, murió poco después de llegar al Hospital Jackson Memorial. Dos pasajeros se mantienen en condición crítica y cuatro estaban en condición estable el lunes en el Jackson.
Mayling Hernández, quien es dueña del Servicio de Autobuses Miami junto con su esposo Alberto, dijo que Ferreiro llevaba algunos meses manejando para la compañía y fue referido por otro chofer.
La congregación de Sweetwater de Testigos de Jehová que contrató el Servicio de Autobuses Miami para ir a una conferencia en West Palm Beach había contratado antes a la compañía, de acuerdo con un informe en el Palm Beach Post.
La compañía tenía el permiso adecuado del Departamento de Transporte de la Florida para vehículos de motor de este tamaño. También tenía el seguro requerido de $5 millones con la Administración Federal de Seguridad de Vehículos de Motor, de acuerdo con los registros del Departamento de Transporte de EEUU.





























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