A los niños les enseñamos a no mentir y hasta hay quienes los castigan si los atrapan en una mentira muy grande o muy fea. Y, sin embargo, los niños crecen envueltos en un acervo de mentiras repetidas para preservar los restos de inocencia infantil.
Poéticamente, se marca el final de la niñez al momento en que dejamos de creer en Santa Claus o en los Reyes Magos. El gordo acompañado de carcajadas se cuela por las ya inexistentes chimeneas el día de Navidad, mientras que Gaspar y Baltasar atraviesan en camellos las montañas de la imaginación en el tan esperado 6 de enero.
Peter Ramsey le dedica ahora un filme de dibujos animados en 3-D a los guardianes que protegen ilusiones tan variadas como The Easter Bunny, The Sandman y The Tooth Fairy, con la elección de Jack Frost como el guardián principal. En el reparto de voces está Alec Baldwin como Santa Claus, aquí llamado North y con acento ruso. Hugh Jackman, con su acento autraliano, es el Conejito de Pascua Florida. Isla Fisher es el Hada que recoge los dientes de leche bajo la almohada para susituirlos con un quarter (que ahora ascendió a un dólar por inflación)
La idea es interesante, pero no cuaja y esta fabula desilusionante no es para niños y quizás tampoco para adultos. •



























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