Pocos minutos antes de salir al aire, el conductor cubano Ismael Cala entra a su cuenta de Twitter @calacnn, revisa los mensajes y deja un saludo o un comentario. Desde que el programa Cala cumplió dos años el 22 de noviembre, ya suman más de 600,000 sus seguidores en las redes sociales.
A veces lamenta no tener más tiempo que dedicarle a Twitter y Facebook, las que considera una herramienta indispensable para saber cuál ha sido el impacto de una entrevista, una reflexión o un comentario. La preparación de su programa, que se produce desde los estudios de Brickell Key en Miami, le ocupa, junto a su equipo, entre seis y cuatro horas diarias. El resto lo pasa escribiendo, en una conferencia, practicando yoga, en un evento, o con su entrenador personal.
En su página de Facebook tiene una foto en la que aparece junto al veterano conductor de la CNN Larry King, a quien entrevistó en Los Angeles para su libro El poder de escuchar, que tiene en preparación. “A King lo considero el inspirador de mi programa. Cuando conversé con Cynthia Hudson, Vicepresidenta adjunta y gerente general de CNN en Español, para hablarle de este proyecto, le dije: ‘Quiero hacer Larry King, pero en español’; así fue como se lo vendí. Luego ella le agregó la reflexión con la que comienzo, y al final lo que llamamos Ultima palabra, donde el invitado tiene la libertad de terminar la entrevista con el tema que prefiera tratar. Esas dos pequeñas secciones no las tiene el programa de Larry King”, cuenta.
Para el segundo aniversario de Cala, presentó varios programas especiales, entre ellos uno al que invitó a Don Francisco, quien en la segunda parte del espacio terminó entrevistándolo a él. “Don Francisco es uno de mis mentores, gracias a él tuve mi primer contrato en Miami. Hace unos años lo entrevisté para un canal canadiense, y al poco tiempo Omar Romay, el presidente de América Teve, me llamó porque necesitaba un presentador de noticias, y ahí me enteré que Don Francisco le había hablado de mí”, recuerda.
Recientemente Cala presentó varios programas especiales que realizó en Panamá, en los que entrevistó al presidente Ricardo Martinelli, a Sandra y Tahys Noriega, las hijas del ex gobernante derrocado Manuel Antonio Noriega, al compositor y músico Omar Alfano, al boxeador “Mano de Piedra” Durán, a la pintora Olga Sinclair, a la chef Cuquita Arias, y a varios representantes del mundo empresarial panameño.
“Esto que hicimos en Panamá es lo que queremos hacer para mejorar el programa, viajar más, salir del estudio a buscar temas y entrevistas. Para el año próximo nos proponemos conquistar México y visitar Venezuela, con la que estamos muy agradecidos”, adelanta.
Sus retos diarios son cuidar el lenguaje, hablar sin localismos para que sea entendible en un canal internacional. “El otro es buscar, escudriñar, hurgar en la herida de alguien, para sacar lo que quieres como periodista, pero sin agredir a la persona, sin pasar la línea”, reconoce.
Como cualquier cubano Cala también tiene una historia llena de experiencias amargas, desencantos, nostalgias y tristezas, por ello con el tema de Cuba es extremadamente cuidadoso. “La objetividad es algo que sabes que debes tener como periodista, porque tienes que respetar la política editorial de la cadena, y eso siempre está más allá de tus posiciones personales. Cuando se trata de Cuba no hago las preguntas desde mi historia personal, sino desde el punto de vista de la audiencia que no conoce el tema”, confiesa.




























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