Sellada la derrota por 20 puntos contra los Knicks, las noche del jueves en Miami, LeBron James se quedó una hora practicando tiros en la cancha. Era una especie de exorcismo, pero al mismo tiempo, una manera de decir que el campeón no puede dormirse en sus laureles y tiene que trabajar tiempo extra cuando las cosas no salen bien.
“Tenemos trabajo por hacer”, expresó el King luego de su inusual práctica después de un partido. “No podemos barrer esto [la derrota] bajo la alfombra. Tenemos mucho trabajo que hacer”.
El sábado, de nuevo en casa, el Heat recibirá a los Hornets de Nueva Orleans. En la American Airlines Arena, el equipo de Miami tendrá la oportunidad de enderezar el rumbo y cortar una racha de dos derrotas consecutivas.
En la práctica del viernes, los jugadores del Heat dejaron traslucir esa atmósfera espesa y sin alegría que se produce tras una caída dolorosa.
Perder por segunda vez consecutiva con los Knicks de Nueva York tiene implicaciones mayores, porque ahora el equipo de la Gran Manzana con un récord de 14-4 es la fuerza dominante de la Conferencia Este de la NBA, por encima del Heat (12-5).
“Como en la mayoría de los equipos de la NBA, cuando uno gana, todo es bueno”, explicó Dwyane Wade. “Cuando pierdes, todo es malo. Así es como funciona”.
Nadie duda de que el Heat se recuperará el sábado contra los Hornets, el peor equipo de la Conferencia Oeste, que la noche del viernes cayó en su propia casa contra los Grizzlies de Memphis, el mejor conjunto del momento en la NBA
El equipo de Erik Spoelstra no suele perder en casa. La caída del jueves fue apenas la primera en una cadena de 12 victorias consecutivas en la AAA. Y la última vez que el Heat perdió en su patio fue en el quinto juego de la final de la Conferencia Este pasada contra los Celtics de Boston.
Tambiém la derrota del jueves fue la más amplia en la era de LeBron con el Heat. La anterior peor caída en la era del King con el equipo de Miami se remonta al 22 de noviembre del 2010 cuando el Heat perdió por 16 puntos contra los Pacers de Indiana, 93-77.
Dos hechos han sido muy criticados en la actuación del jueves del Heat: la pobre defensiva y el desinterés. Incluso, Chris Bosh es severo con su equipo y confía en una pronta recuperación.
“Tenemos que esforzarnos más y hacerlo en cada partido”, comentó Bosh. “Cada noche debe ser como los playoffs para nosotros, porque así lo es para nuestros rivales”.
LeBron fue más explicito cuando se refirió a las fallas defensivas de su quinteto, que durante la presente temporada se ha caracterizado por recibir más de 100 puntos por partido. Los Knicks los vencieron 112-92.
“Es una nube para nuestro equipo, porque no estamos defendiendo como sabemos”, manifestó LeBron. “Tenemos espacio para mejorar. Lo bueno es que podemos ser grandes, pero ahora no lo somos”.



























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