Tenga usted un buen día y gracias por leer mi carta. Soy un inmigrante cubano angustiado. Llegué al aeropuerto de Miami junto a mi esposa e hija, ambas costarricenses, procedentes de Costa Rica, con visa B-2 visa de turismo y el 14 de este mes cumpliremos “un año y un día” para aplicar a la Ley de Ajuste Cubano.
No tenemos visa parole, ni food stamps, ni permiso de trabajo, por lo que ha sido un año difícil al no conseguir trabajo. Resulta que he estado averiguando en las agencias de las iglesias que se dedican a hacer trámites y me han dicho que no puedo solicitar mi residencia por bajos recursos ó la mitad del pago por tener visa de turismo pero, ¿cómo voy a pagar el alto costo para acogerme a una ley que protege a mi familia y yo? Yo jamás arriesgaría a mi esposa e hija para cruzar la frontera con México.
Yo puedo probar mi imposibilidad de pago porque mi hija de 6 años recibe almuerzo gratuito en su escuela desde el mes de enero. Acudo a usted porque leo con cierta frecuencia sus artículos en El Nuevo Herald.
Favor de darme una cita en su oficina. Mi teléfono y mi correo son (omitidos). Mis sinceras gracias anticipadas. Dios lo bendiga,
Hugo Odio y familia, Miami
Su carta, apreciado don Hugo, me ha dejado entre pensativo y desconcertado. No digo esto en referencia a su problema de inmigración, que no le veo ninguno, sino a su dificultad personal, que la siento enorme, de coordinar y expresar sus ideas y sus datos en la presentación de su caso. Todos los seres humanos tendemos a ser buenos, capaces, ó hasta excelentes en una cosa, y a la vez torpes, enredados, y hasta trogloditas en otras tareas ó actividades. Si usted me plantea cuestiones técnicas ó intelectivas, por ejemplo, un asunto de inmigración, una ecuación de matemáticas, ó... un problema de ajedrez, casi puedo asegurarle de antemano que no le voy a dar una respuesta tonta ó ignorante. Pero si, en cambio, me pide que le prepare una ensalada de frutas ó le cocine un plato de arroz con coco (¡que me encanta comerlo!), pobre de usted que se va a quedar con las ganas... ¡y de mí que me exhibiría como el más bruto y torpe de los anfitriones!
Su carta, estimado amigo, está llena de huecos y contiene más preguntas que aclaraciones. Su hija costarricense de 6 añitos muestra que usted salió de Cuba pero que vivió en Costa Rica (¡bello país!) por lo menos desde hace 6 años y...nueve meses.
¿De qué vivió allá? ¿Cómo hizo? ¿Cuál es su profesión u oficio?
¿Cómo esta viviendo (con familia) en EEUU –cómo vive, come, y duerme-- durante el año que está acá? No es que yo le estoy haciendo preguntas necias ni metiéndome de atrevido en lo que no me importa, sino que le estoy advirtiendo, con ejemplos, de cosas que Inmigración le podría preguntar cuando lo citen con su familia para el “ajuste cubano”.
La solicitud de exención se hace en planilla I-912 para quedar libr e de todo pago en sus tres casos de residencia. La planilla nombrada.... ¡consta de siete (7) páginas de apretadas instrucciones en inglés! (De sólo mirarlas, a mí me produce mareo, y eso que llevo 30 años de contacto cotidiano con los formularios de inmigración...).
Quiero ayudarlo, pero de nada sirve que en el corto espacio de esta columna yo trate de acometer lo imposible.
Sin la I-912, usted tendría que desembolsar $1070 por adulto y $635 por la niña (o sea $2,775) para Inmigración, más lo que le cobre el abogado que escoja ($????). Si se decide a hacerlo con alguna “iglesia” ó con un “notario” ó “especialista” es como lanzarse a atravesar la autopista 836 a pie a las 5 de la tarde.... Para concluir, si me quiere contratar a mí para llevarlo a usted con su costarricense esposa y niña a la residencia, yo vivo de mi profesión y no trabajo de gratis excepto para señoras mayores de 80-y-tantos años, para presos que lo merezcan, ó para inválidos absolutos, que ni saben en qué país están viviendo...
Eso sí, puedo darle plazos, hasta largos, para que me termine de pagar. Clasecita de inglés: your choice! -- usted escoja...
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
1 Herald Plaza, Miami, FL 33132


























Mi Yahoo