DAMASCO -- Los rebeldes sirios se apoderaron este lunes de la base Jeque Suleimán, ultimo bastión del ejército al oeste de Alepo, asestando un golpe duro al régimen y reforzando su posición en el norte de Siria, en detrimento de los rebeldes del Ejército Sirio Libre (ESL), en momentos en que el líder de la coalición opositora se reunía en Bruselas con líderes europeos para pedir el reconocimiento del grupo.
Ahmed Moaz al Jatic, líder de las fuerzas opositoras, se reunió el lunes con la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, para discutir sobre el estatuto que Europa le concedería al grupo: representante legítimo del pueblo sitio o “representante legítimo de las aspiraciones del pueblo sirio” a la democracia, fórmula de compromiso encontrada el mes de pasado, según dijo una fuente cercana a las conversaciones.
Mientras, desde Siria, los rebeldes anunciaron la toma de una base considerada como un “centro de investigación científica” pero indicaron que no se encontraron ni las armas químicas ni los misiles antiaéreos que habían denunciado en otras oportunidades.
“Controlamos toda la base, toda la zona está bajo nuestro control, todo el oeste de Alepo está liberado hasta la frontera turca. Sin embargo, no se halló ningún arma química, ni misil antiaéreo”, declaró el comandante Abú Jalal, jefe del batallón “Ahrar Darret Ezza”, la única unidad del Ejército Sirio Libre (ESL) que participó en la toma de la base con los islamistas radicales.
Poco antes, Rami Abdel Rahman, director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), había indicado que “brigadas de Al Nosra o vinculados a él se apoderaron del cuartel general de la base militar Jeque Suleimán tras semanas de violentos combates”.
La base, cuartel del batallón 111 del ejército, situada a 12 km al noroeste de Alepo, se extiende sobre varios kilómetros cuadrados de colinas pedregosas. Esta era la última guarnición del gobierno de importancia en la región.
Al mismo tiempo, en el norte de Damasco, región generalmente tranquila, se registraron los combates más violentos en 21 meses de conflicto.
La aviación siria bombardeó este lunes varias zonas de las afueras de Damasco, donde también se libraban combates, informó el OSDH. El régimen intenta reconquistar un radio de 8 km alrededor de la capital, que quiere conservar a toda costa para estar en condiciones de negociar, estiman algunos expertos.
El OSDH también asegura que hubo combates y bombardeos en las provincias de Homs (centro) y Deir Ezor (este).
Más de 42,000 personas murieron en actos violentos desde que en marzo de 2011 comenzó una revuelta popular contra el régimen del presidente sirio Bashar al Asad, que con el tiempo degeneró en conflicto armado, estima el OSDH.



























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