EL CAIRO -- l presidente egipcio, Mohamed Mursi otorgó este lunes poderes policiales al ejército, incluyendo la facultad de arrestar civiles, hasta el anuncio el sábado del resultado de un referéndum constitucional sobre un polémico proyecto de Constitución que divide al país.
Con este decreto -que se hizo efectivo este lunes-, el ejército asume la autoridad para arrestar civiles, una prerrogativa muy criticada durante el periodo en que los militares dirigieron el país tras la caída de Hosni Mubarak en febrero de 2011 y hasta la elección de Mursi en junio de 2012.
El mandatario pidió al ejército apoyar “a los servicios de policía en total cooperación para mantener la seguridad y proteger las instalaciones vitales del Estado por un periodo temporal hasta el anuncio del resultado del referéndum sobre la Constitución”, indica un decreto publicado este lunes en el diario oficial.
“Los oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas (…) tienen todos los poderes para proceder a detenciones”, según el decreto.
La organización de defensa de los derechos humanos, Amnistía Internacional, denunció la medida, sosteniendo que contiene “una peligrosa falla que podría hacer que se procesen a civiles en tribunales militares”.
El decreto, publicado en el diario oficial con el nombre de “Ley 107”, es la consecuencia de los enfrentamientos y las manifestaciones multitudinarias de los últimos días en El Cairo entre partidarios y detractores de Mursi.
El ejército quiere mantenerse neutral en la crisis de las últimas semanas e hizo un llamamiento al diálogo entre ambas partes. Desde el pasado jueves, tanques y soldados están desplegados en los alrededores del palacio presidencial en El Cairo pero no han tomado hasta ahora ninguna acción contra los miles de manifestantes en el lugar.
La oposición considera que el borrador de la nueva constitución no garantiza libertades fundamentales como la libertad religiosa o los derechos de las mujeres y recorta además la independencia del poder judicial.
El presidente hizo una concesión el sábado y aceptó anular un decreto, promulgado el mes pasado, que ampliaba y blindaba sus poderes, pero la oposición consideró el gesto insuficiente y ha mantenido su llamado a nuevas protestas contra el proyecto constitucional.
“No reconocemos el borrador de constitución porque no reconoce al pueblo egipcio”, dijo un portavoz del FSN, Sameh Ashur, en una conferencia de prensa.
“Seguir adelante con este referéndum, en esta situación explosiva, con la amenaza de las milicias de los Hermanos Musulmanes, significa que el régimen abandona sus responsabilidades”, añadió el portavoz.
Por su parte los Hermanos Musulmanes convocaron una nueva manifestación el martes en El Cairo para apoyar el referéndum y a Mursi, resaltando que es el pueblo el que tiene que decidir si aprueba o no el proyecto de constitución.


























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