Los avances en la tecnología están convirtiendo a la “caja boba” de hace unos años en televisores inteligentes, que hasta tienen la capacidad de recibir contenidos a través de la internet, además de las señales de la televisión abierta y de los servicios de cable o satélite, permitiéndonos ver nuestros programas favoritos en el momento que queramos.
¿Qué hace que un televisor sea inteligente? En primer lugar, aclaremos que estamos hablando de un aparato de alta definición (HD), con una resolución de imagen de 1080p, con conexiones de HDMI, PC, componente de video, conexión de Ethernet y USB para una conexión rápida con una cámara digital o cualquier unidad de almacenamiento de computadora ( hard drive portátil, USB drives, etc.) También puede considerar la capacidad para recibir imágenes en 3D. De acuerdo con los vendedores, los modelos más populares tienen pantallas de alrededor de 50 pulgadas, y sus precios pueden superar los $1,200, dependiendo de la marca, las opciones que ofrecen y los ofertas de la tienda.
Un Smart TV tiene la capacidad de brindarle contenido de computadoras o de dispositivos de almacenamiento conectados en cadena, como fotografías, películas o música a través de una conexión inalámbrica (Wi-Fi), y le proporciona acceso a servicios basados en la internet, incluyendo los canales de televisión local, servicios de video a pedido ( video-on-demand), guía electrónica de programas, anuncios interactivos, personalización, juegos, medios sociales y otras aplicaciones de multimedios.
La pregunta que muchos se hacen es si vale la pena hacer una inversión en este tipo de aparato, considerando que la tecnología aun se encuentra en pañales y cada año los modelos nuevos traen avances.
Una posible solución es conservar el televisor de alta definición regular y conectarlo a otros aparatos que ya son inteligentes y que podrían ser reemplazados por un precio mucho menor. La diferencia de precio entre un televisor inteligente y uno de alta definición regular es algunas veces de unos $500, dependiendo del modelo, la tienda y las ofertas que haya en un momento determinado. Si no desea hacer ese gasto, puede invertir en la misma tecnología “inteligente” en un reproductor de Blu-ray o, mejor aun, en un sistema de teatro casero ( Home Theater)
Los reproductores de Blu-ray, que dependiendo de la marca y modelo pueden costar entre $80 y $100, le permiten tocar discos de Blu-ray, DVDs y CDs de video y música, además de ofrecer la capacidad de conectarse con su computadora o su distribuidor ( router) de internet, con acceso directo a proveedores de contenido como Amazon, Netflix, Hulu, Pandora, YouTube y otros. Además, la conexión Wi-Fi le permite ver en su televisor videos que se ofrecen en internet a través de servicios como Univideos y los portales de las principales cadenas de televisión. Si su presupuesto se lo permite, usted puede comprar un sistema de Home Theater, que incluye todas las características del reproductor de Blu-ray integradas en un sistema de sonido de alta fidelidad. Un buen sistema de teatro casero puede costarle entre $100 y $300, aunque si lo prefiere existen algunos de excelente calidad que superan esos precios.



























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