La mayoría de los niños que son diagnosticados con cáncer en estos días se curan y tienen una calidad de vida excelente, dijo un experto en el tratamiento de sobrevivientes de cáncer en la niñez del Centro para Cáncer de Niños en Houston, Texas (TCCC).
“Mucha gente todavía piensa acerca del cáncer como un aviso de muerte”, dijo la doctora Zo Ann Dreyer, profesora adjunta de Pediatría del Colegio Baylor de Medicina. “Pero para la mayoría de los niños, esto no es verdad”.
“Cuando decimos curados, eso es lo que queremos decir”, aclara. “Lo que queremos indicar es que estos niños crecen, procrean y tienen profesiones”.
La mayor parte del éxito en la cura del cáncer en los niños puede atribuirse al gran número de pacientes jóvenes que participan en los experimentos clínicos. En el TCCC, alrededor del 80 por ciento de los niños con cáncer están inscritos en un estudio que busca determinar cuál es la mejor forma de tratar la enfermedad.
LAS NIÑAS NECESITAN MÁS CALCIO EN SUS DIETAS
Los mejores esfuerzos de la madre naturaleza para proteger el desarrollo de los huesos se quedan cortos cuando las dietas de las niñas contienen muy poco calcio, según un estudio del Centro de Investigación para la Nutrición de la Niñez del Departamento de Agricultura en el Colegio Baylor de Medicina en Houston.
“Sabemos que una proporción sustancial de niñas y adolescentes tienen dietas insuficientes en calcio. Hasta ahora, se sabía poco acerca de cuán bien sus cuerpos se pueden adaptar para minimizar los efectos de este desafío nutricional”, dijo el doctor Steven Abrams, catedrático en Pediatría del CBM que estudia el metabolismo del calcio en el CNIC, un esfuerzo conjunto con el Hospital Infantil de Texas.
Los resultados del estudio son una advertencia que sugiere contundentemente que seguir dietas muy bajas en calcio por períodos prolongados de tiempo pueden poner en peligro, a largo plazo, la salud ósea de las adolescentes e incrementar los riesgos de enfermedades que debilitan los huesos, como la osteoporosis.
AUN EN LA PLAYA, EL CALENTAMIENTO ES IMPORTANTE
Si la diversión en el sol y la arena incluye unos cuantos juegos de vóleibol, no se olvide de hacer calentamiento primero. Esto podría ayudarlo a moverse en el juego con menor riesgo de lesiones.
El doctor Joseph Chorley, experto en Medicina Deportiva del Colegio Baylor de Medicina en Houston, sugiere caminar, nadar y hacer estiramientos antes del primer servicio.
“Específicamente, haga estiramiento para los hombros, los muslos y las pantorrillas”, dijo Chorley. “Esas son las áreas que trabajan más cuando se juega al vóleibol en la arena”.
Los jugadores de vóleibol tienen más posibilidades de sufrir lesiones en los hombros por causa de la acción de lanzar la pelota. Las lesiones de rodillas y tobillos tienden a ser menos comunes ya que la arena proporciona una superficie más blanda.•



























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