A pesar de una larga carrera en la Reserva Federal, a Juan del Busto nunca le han gustado las declaraciones crípticas. Y el almuerzo celebrando su retiro como el principal funcionario de la Reserva Federal en Miami no era el mejor lugar para empezar a hacerlas.
En la víspera de la muy esperada declaración del panel de compra de valores de la Reserva Federal el miércoles, Del Busto dijo a la concurrencia de ejecutivos de negocios: “Probablemente extenderemos nuestra compra de todo lo que esté a la vista”. Luego de intercambiar bromas con los presentes, agregó: “Como ven, me estoy haciendo más valiente”.
Del Busto, de 58 años, concluye esta semana sus nueve años como jefe de la oficina de la Reserva Federal en Miami, distribuidora de dinero que presta servicio a toda la parte de la Florida al sur del Lago Okeechobee. Él planeaba retirarse a eso de los 54 años, pero dijo que sus superiores le pidieron que se mantuviera en el puesto cuando la crisis financiera se declaró en el 2008.
En las oficinas centrales de alta seguridad de la Reserva Federal en el Doral, los bancos cambian billetes y monedas gastados por nuevos. Pero el papel de Del Busto como el principal reportero económico de la región le brindó una perspectiva única de la recesión y la recuperación en curso del área.
Cada año, Del Busto supervisó entrevistas de presidentes ejecutivos de las 50 compañías principales de su distrito. Esa información, conjuntamente con otros reportes investigando datos económicos, era enviada a las oficinas centrales en Atlanta y ayudó a guiar la decisión de la Reserva Federal sobre cuándo la economía estaría lo suficientemente fuerte como para permitir que las tasas de interés subieran de nuevo y dejar de introducir dinero nuevo en el sistema.
Del Busto no trabajó el tiempo suficiente para ver ese día. Se espera que la Reserva Federal anuncie el miércoles (como lo predijo Del Busto) que mantendrá en cero una tasa clave de interés, al mismo tiempo que creará nuevo dinero para comprar bonos y valores a los bancos como un modo de estimular tanto los préstamos como las compras. Es una estrategia que Del Busto, quien empezó como empleado en la oficina de Miami en la década de 1970, considera crucial para salvar el sistema crediticio de un desastre aún mayor.
“Creo que estamos haciendo un buen trabajo en pro de nuestra nación”, dijo Del Busto en una entrevista después del almuerzo, uno de tres que está celebrando para los contactos de negocios con los cuales trabajó regularmente como jefe de la oficina de Miami.




























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