Tras cinco años como jefe del Departamento de Policía de Doral, Ricardo Gómez fue destituido del cargo el martes por el nuevo administrador de la ciudad, Merret Stierheim, ante alegaciones de irregularidades en esa agencia plasmadas en investigaciones oficiales realizadas en los últimos años.
Stierheim dijo que su decisión se basó en la revisión de una investigación interna de la Ciudad y de un reporte de 140 páginas elaborado por la Policía Estatal (FDLE), que el año pasado documentó la supuesta interferencia de Gómez en la adquisición de muebles de oficina y la asignación de fondos para pagar una ceremonia en el lujoso Doral Resort & Spa.
Hay numerosas alegaciones en el reporte, serias alegaciones, que tomadas todas juntas, y poniéndolas en contexto, ofrecen un panorama no saludable y de extrema baja moral en el departamento, dijo Stierheim. Ese no es el departamento que uno espera. Este debe ser justo, honesto, de un código de conducta.
Gómez expresó a El Nuevo Herald su sorpresa ante la medida. Indicó que el martes por la mañana recibió una llamada para reunirse con Stierheim, quien le planteó dos opciones: O renuncias o te despido.
Yo le respondí que me despidiera, dijo Gómez, quien agregó que le preguntó al administrador si podía recoger sus pertenencias de la sede policial, lo que le fue negado. Fue indignante.
En su reemplazo fue nombrado de forma interina el teniente Miguel Mike Pérez.
La investigación de la FDLE no resultó en cargos criminales contra Gómez. En diciembre del 2011, la Oficina de la Fiscalía Estatal concluyó que no había suficiente evidencia para formular una acusación criminal.
Stierheim también indicó que despidió a Esther Rodríguez, la secretaria de Gómez. Además, separó al teniente José Trigo con licencia administrativa de sus funciones como coordinador de relaciones comunitarias de la policía de Doral. En el informe de la FDLE, varias personas acusaron a Trigo de mal uso de fondos designados para un programa para jóvenes llamado Explorers, y de cobrar horas extra no trabajadas. Por su parte, Rodríguez era considerada una fiel seguidora de Gómez.
El alcalde de Doral, Luigi Boria, respaldó la decisión de Stierheim. Indicó que la investigación de la FDLE reveló que sí había suficientes cargos administrativos donde se cuestionaba la labor que [Gómez] estaba desempeñando.
Yo respeto la decisión del administrador. Es importante que de alguna manera, nosotros [la Ciudad] sigamos los pasos de una persona que trae una vasta experiencia en la administración municipal, destacó Boria. Yo nunca lo hubiera podido hacer mejor y por eso le doy todo mi apoyo a la decisión que él ha tomado.
Boria aseguró que no hay una cacería de brujas contra funcionarios municipales que habían sido de la absoluta confianza del ex alcalde Juan Carlos Bermúdez. La semana pasada, Yvonne Soler negoció su renuncia al cargo de administradora municipal a cambio del pago de unos $88,000 por seis meses de salario y compensaciones adicionales por seguro médico y beneficios por un total de $13,000.




























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