WASHINGTON -- La actual embajadora de EEUU. ante la ONU, Susan Rice, renunció el jueves a la posibilidad de ser secretaria de Estado a causa de la polémica sobre Libia, lo que complica el diseño del nuevo gabinete del presidente Barack Obama para su segundo mandato.
Rice, de 48 años, era considerada por muchos la favorita para sustituir a Hillary Clinton, quien pese a su popularidad no seguirá junto a Obama en el segundo mandato que comienza en enero porque, según ella misma ha dicho, quiere descansar y pasar más tiempo con su familia.
Tanto Obama como Clinton habían calificado a Rice de “altamente capacitada” para el cargo ante las numerosas especulaciones y quinielas, a la vez que los republicanos en el Congreso alertaban de que votarían en contra de su nominación porque creen que mintió sobre el ataque al consulado de EEUU en Bengasi, Libia.
De ser nominada, el proceso de confirmación en el Congreso “sería largo, perjudicial y costoso para usted y para nuestras prioridades nacionales e internacionales más apremiantes”, explicó Rice a Obama en una carta fechada el jueves con la que le dio a conocer al Presidente su decisión de no aspirar al cargo.
“La posición de secretario de Estado no debe ser politizada (…) Me entristece que hayamos llegado a este punto, incluso antes de haber decidido a quién nominar”, afirmó Rice.
Por lo tanto, “pido respetuosamente que no considere mi candidatura en este momento”, concluyó en su carta.
Mientras, en un comunicado divulgado por la Casa Blanca, Obama explicó que habló el jueves con Rice y aceptó su decisión, y subrayó su “plena confianza” en la “capacidad ilimitada” de la embajadora para servir a Estados Unidos.
Además, Obama anunció que Rice seguirá siendo durante su segundo mandato la embajadora de EEUU ante la ONU, dado que ha demostrado ser una funcionaria pública “extraordinariamente capaz, patriótica y apasionada”.
El mandatario subrayó también que lamenta “profundamente” los “ataques injustos y engañosos” a Rice por sus declaraciones sobre el ataque al consulado en Bengasi, donde murieron el pasado 11 de septiembre el embajador estadounidense en Libia, Chris Stevens, y otros tres compatriotas.
Su decisión de renunciar a ser considerada para secretaria de Estado “demuestra la fuerza de su carácter y un compromiso admirable por elevarse por encima de la política del momento en favor de los intereses nacionales”.
Las críticas republicanas a Rice tienen que ver con la ronda de entrevistas televisivas que hizo días después del ataque en Bengasi y en las que lo atribuyó a protestas espontáneas alrededor del consulado, pese a que las primeras informaciones de la CIA ya apuntaban a un ataque terrorista planificado.






























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