Soy natural de Costa Rica y, primero Dios, en febrero voy a cumplir 91 años. Trabajé toda mi vida pero ahora estoy jubilado por el gobierno de mi país. Llegué a EEUU en septiembre de este año acompañado de mi esposa, admitidos ambos por seis meses con visas de visitante que el consulado americano en San José nos concedió sin problema alguno.
Mi esposa, un año menor que yo, quedó postrada a comienzos del año pasado de un ataque al corazón que la sorprendió y desde entonces, logró sobrevivir ese infortunio, pero ahora tiene sus brazos y sus piernas inmóviles, por lo cual necesita atención permanente para comer, acomodarse en cama para evitar lesiones. Su aseo personal, etc. etc.
Somos una familia de limitados recursos, lo cual hace que el cuidado de mi esposa recaiga en su totalidad sobre mi persona, excepto que allá en mi país, nos ayuda mi cuñada (su hermana), una señora una década menor que ella. La razón de nuestro viaje a EEUU es que aquí en Miami vive nuestro hijo mayor, con su esposa y sus tres hijos, (mis nietos) y que un médico costarricense que hizo sus estudios en EEUU nos recomendó con un colega de él, un cardiólogo muy prestante en el hospital (omitido) en Ft. Lauderdale, de quien nos aseguró que si mi esposa tenía alguna posibilidad de recuperación, este doctor tenía recursos profesionales que allá en Costa Rica no nos eran alcanzables. Por esto emprendimos este azaroso viaje y por lo mismo seguimos aquí.
Mi primera pregunta a usted es, ¿por cuánto tiempo podemos prolongar nuestra presencia en EEUU sin caer en ilegalidad inmigratoria y que nos deporten? Lo otro que pienso es que si mi cuñada pudiera venir a acompañarnos, las cosas se nos harían mucho más fáciles, porque mis propios esfuerzos me parece que ya comienzan a fallar y la ayuda de mi nuera (con tres niños de corta edad) está también limitada a un mínimo. Dada nuestra situación en conjunto, ¿habría posibilidad de obtener la visa de mi cuñada por razones humanitarias, ya que en Costa Rica el consulado de EEUU es muy parco en conceder visas a personas de escasos recursos como lo somos nosotros y ella también?
De antemano inmensamente agradecidos por su respuesta, quedamos de usted,
Baldovino M., Miami
Don Baldo (perdóneme la confianza), ¡usted es un héroe! Antes de cualquier respuesta, permítame expresarle mi felicitación y apoyo en la heroica (lo digo otra vez) tarea que usted se ha impuesto, y para la cual puede usted contar con mi ayuda irrestricta hasta donde las leyes inmigratorias (mi profesión) pueden permitirlo. Basta con su muy precisa carta y... su respetable edad (10 años más avanzada que la mía...), para que yo me sienta comprometido a hacer por usted y su apreciada señora, sin costo alguno, todo lo que en el terreno de la inmigración se pueda hacer.
“¡Primero Dios!” (bella confesión que conocí en Nicaragua pero que está bien difundida en toda la América Central), cómo es de maravillosa esa energía divina que nos ayuda a todos cuando nos acercamos a su resplandor... Despreocúpese usted de la limitación de su admisión por 6 meses; es lo normal y natural según la ley, pero sus especialísimas circunstancias permitirán obtener prórrogas sucesivas mientras persista su necesidad. Llegados en septiembre, ustedes están admitidos por lo menos hasta febrero del año entrante (¡feliz cumpleaños!). Visíteme un mes antes del vencimiento y yo tramitaré las extensiones de los dos, y más tarde las sucesivas, si ustedes necesitaran más tiempo acá. (Borre la palabra “deportar” de su vocabulario; es un fantasma que no vive en la morada de don Baldo y su querida esposa).
Un poco más difícil es lo de la visa para su cuñada, pero una presentación suficiente (y unas cuantas cucharadas de oración al Altísimo) deberían vencer ese obstáculo.
Yo mismo (se lo digo sólo para que le dé un poco más de ánimo), vivo recuperado no de uno, ¡sino de tres incidentes a mi corazón!, y aunque mis piernas ya no son las de antes, sigo caminando. Recuerde que “camino se hace al andar”...
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
1 Herald Plaza, Miami, FL 33132



























Mi Yahoo