El gobernante cubano Raúl Castro clausuró el jueves la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento) subrayando que las reformas económicas impulsadas recientemente para activar la economía de la isla y dotar de mayor campo de acción a las diferentes fuerzas productivas avanzan en la dirección correcta, explicó.
Valoramos que la actualización del modelo económico cubano marcha con paso seguro y se empieza a adentrar en cuestiones de mayor alcance, complejidad y profundidad, dijo Castro.
Agregó que el actual escenario se reforzará con otras medidas para impulsar el aparato productivo, tales como el alquiler de locales estatales y la ampliación del número de actividades donde se podrá ejercer el empleo privado.
Sin embargo economistas independientes y observadores de la realidad cubana han cuestionado el alcance de los ajustes y el impacto de las reformas económicas debido a innumerables vacíos en los marcos regulatorios, tributarios y de control sobre los precios que ejerce el Estado cubano.
Aproximadamente 400,000 cubanos tramitaron licencias para ofrecer servicios o crear pequeños negocios con el propósito de mejorar su calidad de vida. La transformación de una parte de la fuerza laboral se realizó poco después de que el gobierno ordenó el cierre de aproximadamente 140,000 puestos estatales. A este número se sumarán otros 110,000 en el mediano plazo. En líneas generales las autoridades cubanas se proponen eliminar medio millón de empleos públicos de forma progresiva para el 2015.
Castro dijo también que a mediados del 2013 se ensayarán modernas técnicas de gestión en empresas estatales, consideradas la principal forma de la economía del país. Al resumir la evolución económica del año que acaba, el gobernante cubano pidió dar pasos concretos en el campo de las inversiones.
Las conclusiones de Castro sobre el futuro de la economía cubana contrastan con un análisis del Instituto Brookings, radicado en Washington, D.C. sobre el estado de la situación interna cubana. El estudio aconsejó recientemente a las autoridades de la isla abrir las puertas a la ayuda internacional. Asimismo recomendó acercarse a organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial con el propósito de apuntalar políticas y estrategias de desarrollo conjuntas.
En las sesiones de las comisiones previas al cónclave, el ministro de Agricultura, Gustavo Rodríguez, informó que en el año 2013 el estado cubano gastará más de $1,600 millones en la importación de alimentos.
Se trata de un tema cardinal para el país, dijo Rodríguez. El ministro agregó que se requiere avanzar en la sustitución de importaciones de alimentos, para lo cual es necesario aumentar la producción agrícola.
Cuba importa el 80 por ciento de los alimentos que consume. El gasto gubernamental en productos básicos de la canasta familiar y otros productos subsidiados representan una pesada carga para sus escuálidas finanzas.
La lista de productos que recibe mensualmente cada ciudadano incluye entregas muy limitadas de arroz, huevos, aceite de cocina, pollo y pescado, así como un jabón de baño y una pasta dental trimestralmente.
En medio de la fuerte crisis económica y los ajustes para reducir el peso de la burocracia del gobierno cubano, la mayoría de los habaneros considera que el mercado negro es el principal motor de subsistencia y la libreta de racionamiento, de corto alcance.





























Mi Yahoo